Artículo publicado en el periódico El Tiempo.Aunque el reporte del Departamento de Estado aclara que no se trata de una "política oficial del Gobierno" colombiano, es muy duro al anotar cierta planificación en este tipo de asesinatos.
Dice que, aunque en menor grado, las ejecuciones extrajudiciales cometidas por las fuerzas de seguridad en Colombia siguieron siendo un problema en el país durante el 2009.
"El número de casos, las zonas geográficas, y la diversidad de las unidades militares implicadas, indican que estos asesinatos fueron cometidos de una manera sistemática por parte de elementos significativos dentro de los militares", asegura.
Según el Departamento de Estado, hubo una reducción en los casos de los llamados 'falsos positivos' con relación al 2008, pero luego cita un informe de la ONU en el que se documentan varias de estas muertes en Antioquia, Arauca, Valle del Cauca, Casanare, Cesar, Córdoba, Huila, Meta, Norte de Santander, Putumayo, Santander, Sucre, y Vichada.