La pobreza, un "crimen" que se paga con la muerte. Un documental de Felipe Zuleta

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viernes, 29 de agosto de 2008

El ahorcado y la soga



Ya que al presidente le da tanta lidia quedarse callado y acusa a sus opositores de tener vínculos o alianzas con el narcotráfico conviene recordarle algunos asuntos que él considera sin importancia pero, que para cualquier ciudadano, se trataría de un patibulario.
Recuerde Sr. Uribe:
- Durante su paso por la Aerocivil, se otorgaron el doble de licencias para matricular pequeños y rápidos aviones.
¿Se acuerda de la frase de Virginia Vallejo cuando describe lo que decía Pablo Escobar de usted?: “Ese muchacho vendito con la ayuda de César Villegas, nos concedió docenas de licencias para las primeras (Avionetas) y centenares para los segundos” (Helicópteros)
- Según reportaron los diarios, el helicóptero que le prestaron el día del atroz asesinato de su padre, era de Pablo Escobar. ¿Quién, si no los buenos amigos hacen favores como ese?
- Su padre actuaba como rejoneador altruista en corridas a beneficio de Medellín sin Tugurios. Si para esa época Rodrigo Lara y Don Guillermo Cano sabían que Pablo era un mafioso ¿No lo sabía su padre?
- La Gata le aportó $200 millones a su campaña presidencial. Los dineros de la gata son producto del paramilitarismo o ¿Es que acaso la señora gata esta presa injustamente?

-Su amigo Rito Alejo del Río homenajeado y condecorado por usted, era la mano derecha de alias H.H. quien masacró a centenares de inocentes. Para usted Rito Alejo es el pacificador de Urabá mientras que los defensores de derechos humanos son guerrilleros vestidos de civil.
- El Dr. José Obdulio Gaviria es su consejero de cabecera y autor de “la doctrina uribista”. ¿Acaso uno de sus hermanos no tenia cuentas bancarias con uno de los sicarios de Guillermo Cano y otros dos estuvieron condenados por narcotráfico?
-Jorge Noguera, el muchacho “sano e incontaminado” filtraba nombres de sindicalistas y opositores del gobierno a sus amigos los narco paramilitares. ¿No le parece raro que la mayoría de los escándalos de su gobierno tienen relación con paramilitarismo y narcotráfico?
-Mientras usted ordenaba vociferando cerrar la oficina de Envigado sus secretarios jurídicos y de
prensa recibían en palacio a Alias Job. ¿Cuándo responderá a los reclamos sobre el frecuente ingreso de delincuentes a la “Casa de Nari” que le hizo el ex presidente Cesar Gaviria?

-Tasmania el criminal paramilitar orquestó un complot contra el magistrado Velásquez a través de una carta. ¿No le parece curioso que su hermano Santiago haya sido el portador de la misiva?

-Los corruptos como usted llama a todos los fiscales de Medellín tienen nombre propio: Guillermo León Valencia, hermano de su ministro de Justicia. El mismo que pretende reformar la justicia
- Gracias a su lenguaje descomedido para referirse a Daniel Coronell, la vida del periodista está en peligro. ¿Le parece decente ponerle una lápida encima a un periodista cuando su obligación constitucional es garantizarles la vida a todos los colombianos?
Recuerde Sr Uribe aquel refrán popular según el cual en la casa del ahorcado no se habla de la soga.

92 comentarios:

Anónimo dijo...

El escándalo nuestro de cada día:

El de hoy: Se descubrió que un automóvil Mitsubishi adscrito al Ministerio del Interior y de Justicia estaba al servicio de alias 'Don Mario' en el Urabá. Noticia de Caracol Radio a las 4:20 p.m.

Anónimo dijo...

Y yo sigo preguntando:¿HUBO EN 1984
UNA MASACRE EN EL UBÉRRIMO?

Anónimo dijo...

No olviden que Jorge 40 andaba en
un carro blindado del presidente Uribe.

Anónimo dijo...

Y TAMPOCO SE OLVIDEN DEL COHECHO Y
LA YIDISPOLÍTICA.

Anónimo dijo...

NI DEL "TUCHO" BUELVAS.

Anónimo dijo...

Vamos a por ellos.

Asesinos HP.

No nos pongamos con marchas.

No esperemos la complacencia de los medios o la comunidad capitalista internacional.

Metamoslos al calabozo.

Pongamoslos a comer arroz de costal muchos años.

Abajo el régimen ilegal.

Despierta Colombia.

Colombia digna, Colombia justa, Colombia libre, Colombia soberana, Colombia progresista, Colombia para los colombianos, Colombia sin AUV.

Anónimo dijo...

Ala,Yidis debe seguir presa pero en su casa por que así lo dispuso
la Suprema Corte.No es posible
que el narcopresidente desoiga
las órdenes de la corte y la
procuraduría.

Anónimo dijo...

¿Por qué Yidis está presa y en cambio el presidente Uribe está
libre y despachándose?

Anónimo dijo...

Como al presidente le da lidia quedarse callado que nos cuente como fue su entrada triunfal a
Tierralta con los confesos paramilitares Miguel Alfonso de
la Espriella y Eleonora Pineda Arcia.Tierralta comprende a los caseríos de Sante Fé Ralito y El
Caramelo,dónde para la época
residían los principales paramilitares del país,como
Vicente y Carlos Castaño Gil,alias
don Berna,Salomón Feris Chadid ("satanás") y la misma Eleonora.O,
es que,salgareño vas a decir que no sabías.

Anónimo dijo...

Doctor Felipe,¿le interesa una foto
del bautizo del hijo de Miguel Alfonso de la Espriella por el salgareño?Además de los mentados
compadres aperece también Claudio
Sánchez Parra,el rector de la Universidad de Córdoba como ficha
de los triunviros Uribe-de la
Espriella-Salvatore Mancuso.

Anónimo dijo...

Pobrecitos los hijitos de Yidis.

Anónimo dijo...

Hasta de pronto don Mario vive en la casa de Nari.

Anónimo dijo...

Que espera Pachito VP para largarse y dejar al loco gritando solo?

Que lo humillen mas aun?

"A mí me da lidia quedarme callado", dijo el presidente Uribe, en respuesta al vicepresidente Santos .

Anónimo dijo...

Sr Felipe es bendito no vendito.

Anónimo dijo...

Pastrana perdió El Tiempo. *La carta de respaldo a la Corte Suprema suscrita por el ex presidente Andrés Pastrana Arango la semana pasada, tuvo un efecto negativo al interior del grupo Planeta dueño de la mayoría accionaria del diario El Tiempo. Ocurre que el staff directivo de Planeta se aprestaba a designar como nuevo director del rotativo bogotano al ex embajador en El Vaticano, el teólogo y filósofo Guillermo León Escobar (candidato de Pastrana), cuando entró una llamada del ex presidente Aznar, quien a su turno había sido llamado desde la Casa de Nariño en Bogotá, para impedir ese nombramiento del ex diplomático, dado el enfrentamiento que sostiene Andrés Pastrana con el presidente Álvaro Uribe.

Tomado de Confidenciales de medios sobre medios

Anónimo dijo...

Excelente Felipe.

Un artículo relacionado, para refrescarle la memoria a los colombianos: "Las demandas y los procesos de filtrado en el actual sistema político colombiano" En: www.desalambrando.col.nu Una mirada política alternativa

Saludos!!

Anónimo dijo...

Del libro de Virginia Vallejo:

... Le pregunto cómo hace, entonces, Pablo para tener pista propia y flota de aviones, sacar toneladas de coca, traerse jirafas y elefantes desde África y meter Rolligons y botes de seis metros de altura de contrabando.

— Es que el negocio de él no tiene competencia. Y es el más rico de todos porque Pablito, mi vida, es un Jumbo: tiene al tipo clave en la Dirección de la Aeronáutica Civil, un muchacho joven hijo de uno de los primeros narcos... un tipo Uribe primo de los Ochoa... Álvaro Uribe, me parece. ¿Por qué crees tú que toda esta gente acaba de financiar las campañas de los dos candidatos presidenciales? ¿Estás creyendo que fue sólo para codearse con el nuevo presidente? ¡No seas tan inocente!

— Pues ¡vaya puesto el que se consiguió el muchacho! Todos estos tipos deben estar haciéndole cola.

— Así es la vida, mi amor: ¡la mala fama pasa, la plata queda en casa!

(...)

En Colombia, todo el que sea alguien en una zona del país es primo hermano, segundo, cuarto u octavo del resto. Por eso no me sorprendo cuando una noche, después de alguna de sus inauguraciones deportivas, Pablo me presenta al ex alcalde de Medellín, cuya madre es prima del padre de los Ochoa; éste lo llama «el Doptor Varito» y a mi me simpatiza de inmediato porque pienso que es uno de los contados amigos de Pablo con cara de gente decente y, que yo recuerde, el único con gafas de estudioso. Fue director de la Aeronáutica Civil en 1981-1982 y ahora, a sus treinta y un años, todo el mundo le pronostica una brillante carrera política y más de uno se aventura a decir que, incluso, podría llegar algún día al Senado. Se llama Álvaro Uribe Vélez, y Pablo lo idolatra.

— Mi negocio y el de mis socios es el transporte, a cinco mil dólares por kilo asegurado — me explica Pablo luego — y está construido sobre una sola base, las pistas de aterrizaje y los aviones y helicópteros. Ese muchacho bendito, con ayuda del subdirector César Villegas, nos concedió docenas de licencias para las primeras y centenares para los segundos. Sin pistas y aviones propios, todavía estaríamos trayendo la pasta de coca en llantas desde Bolivia y nadando hasta Miami para llevarle la mercancía a los gringos. Gracias a él es que yo estoy enterado de todo lo que pasa en la Aeronáutica Civil en Bogotá y en el aeropuerto de Medellín, porque su sucesor quedó entrenado para colaborarnos en lo que se nos ofrezca. Por eso es que la Dirección de Aeronáutica es una de las cuotas de poder que nosotros y el Santo exigimos a ambos candidatos en las pasadas elecciones. Su padre Arturo es uno de los nuestros, y si un día algo se nos llegara a atravesar a Santofimio y a mí en el camino a la presidencia, ese muchacho sería mi candidato. Ahí donde lo ves con sus gafas y esa cara de seminarista, es un peleador bravísimo.

En junio de ese año, el padre de Alvarito muere en un intento de secuestro de las FARC, y su hermano Santiago es herido. Como el helicóptero familiar de los Uribe sufre daños, Pablo le presta uno de los suyos para traer el cuerpo desde su hacienda hasta Medellín...

(...)

Al llegar al aeropuerto sus dos hombres me señalan a un señor joven con aspecto de persona importante. Al verme, éste sonríe y viene inmediatamente hacia nosotros, y él y sus dos acompañantes se saludan efusivamente con los míos. Hacía ya varios años que no veía yo a aquel prometedor egresado de Harvard de mirada inteligente y gafitas de estudioso, y me alegro de poder felicitarlo porque acaba de ser elegido senador. Conversamos durante algunos minutos, y cuando se despide con un afectuoso abrazo le dice a los muchachos de Pablo:

— Y ustedes dos, ¡me saludan al Patrón!

El hombre que se sienta mi lado en el avión resulta ser uno de los muchos conocidos de Aníbal Turbay. Son ventajas de viajar nuevamente en «colectivo» y no en jet privado.

— Te vi con los muchachos de Pablo Escobar y conversando con Álvaro Uribe Vélez. ¡Sin él, Pablo no sería archimillonario; y sin Pablo, Alvarito no sería senador! Uribe es primo de los Ochoa y pariente lejano de Escobar, ¿acaso no sabías? ¿Pero en qué mundo vives, Virginia? ¡Si aquí en Medellín todo eso es historia patria!

Y empieza a contarme la vida y milagros de todo el gremio: quién era Alberto Uribe Sierra, el padre de Alvarito, cuándo va a empezar la guerra, quién va a ganar y quién va a perder, cuántos kilos despacha el uno en Cali y cuántos el otro en Medellín, cuántos «se le cayeron» a Fulano y cuántos «coronó» Sutano. Y cómo fue que él se les escapó a los federales de una corte en Manhattan durante un receso entre dos juicios antes de que sonara el martillo en el segundo, el juez gritara guilty! y le dieran cadena perpetua. Tras una odisea cinematográfica llegó al país un año después, besó el suelo patrio y juró que nunca más volvería a salir de Colombia. Ahora vive con su mujer en una pequeña finca, ¡feliz, y eso que es el único ex narcotraficante de la historia que no tiene un centavo!

(...)

Aquel día en que a Pablo le dije adiós para siempre fue también el de la última vez que hablé con el primer presidente reelecto de Colombia (2002-2006-2010). Nunca volvería a verlos — ni a él ni al Doptor Varito — y ya sólo volvería a hablar con Escobar por teléfono. Pero por esas extrañas cosas de la Divina Providencia, y gracias a «Garganta Profunda», en el siguiente lustro yo sabría todo, todo lo que estaba ocurriendo en la vida y el mundo de Pablo. El altibajo mundo, aterrador y fascinante, de «la Banda de los Primos»...

syllogismes_mao dijo...

La funebre Oracion del CADAVER POLITICO AUV :

" Me quieren enviar la Corte Penal Internacional.Les va a dar lidia "

Recuerden al romano. LA JUSTICIA ES LA VENGANZA DEL CIUDADANO EN UNA SOCIEDAD ORGANIZADA.

Anónimo dijo...

No estamos solos

La visita del fiscal de la Corte Penal Internacional Luís Moreno Ocampo a Colombia, nos deja dos conclusiones trascendentales, que tranquilizan el espíritu de quienes vemos amenazado el Estado Social de Derecho.

Anónimo dijo...

Parece que lo último del Carepiña es sólo la punta del iceberg; ¿será que también es del Opus Dei como la celestina que oficia de secretario de prensa de la Casa de Nari?:

Vehículo de Mininterior habría estado al servicio de ‘Don Mario

Al parecer una camioneta Mitsubishi a nombre del Ministerio del Interior habría ayudado a escapar a alias 'Bogotano', uno de los hombres de confianza de Daniel Rendón Herrera, alias ‘Don Mario'.

Anónimo dijo...

Parece que todos los medios y los politicos decidieron hacerle caso al medialengua: E temible jefe del bloque capita, Pachito Santos. Desde ayer, no oigo nada respecto al escandalo actual.

jesupaz dijo...

Como se haria para confrontar en video todas las contradicciones de este Presidente, por ejemplo;
1.Cuando pregunto si se habian usado insignia de las cruz roja y cuando se demostro que si.
2.Cuando dijo que fue por susto de un oficial y era mentira la habian usado antes.
3.Cuando dice que no le cree a delincuentes y despues la acepta en la casa narquiño.
4. cuando dice que va hacer un aumento considerable al salario minimo de los trabajadores y despues resulto que no.

Y todas esas contradicciones, compañeros del blog ayudemos con otras mas porque son muchisimas, pero en un video.

De esa manera podemos ir desmascarandolo ante la gente del comun.

Anónimo dijo...

Esto es de lo que los diarios colombianos no informan. Uribe Asesino
Publicado por el diario Español el Pais (Periodico defensor de Uribe)
Muere un niño en un combate entre las FARC y el Ejército colombiano

AGENCIAS - Bogotá - 30/08/2008

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Un niño de cinco años murió mientras dormía en su casa debido a un combate entre el Ejército colombiano y guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en el suroeste del país, en el que murieron dos rebeldes y dos soldados, denunciaron ayer sus familiares. Alba Lucía Gutiérrez, madre del niño, atribuyó la muerte de su hijo el pasado miércoles a disparos de los militares en declaraciones al canal Caracol Televisión.

FARC
(Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia)
A FONDO

Enlace Ver cobertura completa
Colombia
Colombia
A FONDO

Capital:
Santa Fe de Bogotá.

Gobierno:
República.

Población:
42.310.775 (2004)

La noticia en otros webs

* webs en español
* en otros idiomas

La mujer indicó que los rebeldes de las FARC la habían obligado a hospedarlos en su casa en San Pedro, en el departamento del Valle del Cauca, 450 kilómetros al suroeste de Bogotá, y agregó que los militares abrieron fuego y mataron a su hijo Juan José.

Los combates se registraron entre soldados del batallón Palacé, de la localidad de Buga, en el Valle del Cauca, e insurgentes de una facción de las FARC. "El día antes habían llegado tres guerrilleros y nos dijeron que les teníamos que dar posada", dijo Gutiérrez.

Según la madre de la víctima, los soldados entraron "empujando las puertas. En la primera habitación estaba mi niño y mi esposo. Mi esposo alcanzó a salir", explicó. La mujer aseguró que uno de los soldados disparó pese a que le rogó que no lo hiciera. Sin embargo, el general Jaime Esguerra, comandante de la Tercera Brigada del Ejército, negó que las tropas hubieran matado al niño y acusó de la muerte a los rebeldes.

Por su parte, Martín Hernando Nieto Melo, comandante del Batallón Palacé, dijo que los guerrilleros utilizaron a la familia como escudo humano. "Queremos que quede claro que todo el procedimiento se hizo de acuerdo con lo establecido en la ley, y será la fiscalía la que determine las circunstancias en que murió el niño", indicó Nieto, quien agregó que, cuando los guerrilleros notaron la presencia de las tropas, abrieron fuego y lanzaron granadas de fragmentación contra los dos militares muertos en el combate.

Daniela dijo...

Ya no solo visitan la casa de nNari, sino que andan en carro oficial. Ah! y el cuentico del sindicalista. ¿Porqué no dan el nombre?...porque todavía no lo han encontrado!

Anónimo dijo...

No crean ustedes que el nombramiento de Valencia Cosio en el ministerio de "Justicia" es un acto de agradecimiento por los años de espera en la casa de Nari, comiendo bandeja paisa con agua de panela, y añorando las pastas, los vinos y los quesos Italianos.

Fabio, embajador en Italia; Luis Camilo Osorio, Fiscal; Guillermo León; como buen Cosio, aspirando a una buena chanfa; y Alvaraco, necesitando una ficha fuerte en la fiscalía de Antioquia: la tierra de SU encanto, también de SU perdición, pues algún día de aquí - o de la Ubérrima Córdoba - se lo llevarán a que le tomen la foto que sabemos (y que el 16% sabemos le van a tomar un dia de estos, así estemos muertos, los del 16%)

Uribe era el más necesitado del paseo: Con Luis Camilo en Méjico y un vice-ministro de justicia como Fiscal de bolsillo (lease Iguarán), existía una remota posibilidad de que la dignidad de Fiscal pudiese más que la lealtad a su ex-jefe Uribe. Tenía que existir un plan B.

Dado que la gran calentura estaba y está en Antioquia es aquí donde había que tener un buen alfil y esa vuelta la hizo Fabio a través de su hermano Guillermo León.

Hoy, un vehículo del ministerio de Fabio, con chofer del DAS, AL SERVICIO DE UN LUGARTENIENTE DE DON MARIO, sale a la palestra.

Más de lo mismo

Después del acto del "TE DI en la cara Marica" del día de la elección como gobernador de Antioquia de nuestro Ubérrimo Presidente, Fabio, en contra-prestación, le entrega la cabeza de su hermano.

Todo un personaje.

Adenda :

Felipe: Hay una mujer joven y valiosa. Estuvo a cargo, del expediente de MARIO URIBE. La sacaron como se saca a un perro(a) de un restaurante.
Y Mario Uribe en su casa.


Habrá forma de averiguar cómo pasó ?

Anónimo dijo...

Casi nadie habla de él. Pero es todo un personaje: RITO ALEJO DEL RIO.
Que nombre !.Que apellido !. Hasta el corrector de ortografía del blog se pone mosca cuando escribo RIO en mayúsculas.

Peón, porque comía como alfil pero no llegaba a tanto en el ajedrez de Uribe. Era uno de los troperos a su cargo. Como los Castaños, Mancusos, Bernas, 40s, y un etcétera que no sabemos.

Oir a un paramilitar decir en una versión libre que él ingresa a la brigada tal, en Urabá, y saca de allí dos prisioneros, los lleva a Buenaventura y los desaparece no es ninguna pera en dulce. Por no hablar de patrullajes conjuntos y otras atrocidades - Mapiripán para no ir lejos - Pero Rito Alejo y algunos entre los que lo siguieron en Urabá están untados hasta el cuello.

LO CUBRE EL MANTO DE LA IMPUNIDAD

Pero el gobernador de Antioquia le organizo homenaje de DESAGRAVIO y el presidente, via Fiscalía, ha hecho que los términos se cumplan y que RITO ALEJO no sea mas que una anécdota.

Anónimo dijo...

Dos correcciones históricas.

1. La gata aporto fue 100 millones, de acuerdo al reporte de vote bien. No.1271 UNIAPUESTAS S.A. 100.000.000.00

2. El hermano de José Obdulio se involucro en una cuenta bancaria de donde salieron fondos para asesinar a Don Fidel Cano no a Rodrigo Lara. Cuando lo de Lara este y los hermanos Gaviria estaban traficando en Miami.

Que tal lo del carro oficial del ministerio de justicia para el segundo de Don Mario, con chofer del DAS. Ahora dicen que no es del ministerio que lo habían dado en comodato al DAS.

Pregunto y quien da le da las ordenes al DAS o determina o influye para que protejan a determinado personaje.

Muy noble el ministro era para un sindicalista y termina dentro de los "esquemas móviles" asignado a un narcoparamilitar y no a cualquiera, al mas duro y patrón del hermano del ministro actual.

El gobierno una vez mas responde con "esquemas gaseosos" ante situaciones comprometedoras de bienes del estado a servicio del crimen organizado, o bandas emergentes pues es la nueva "marca" del maridaje entre gobierno y narcos.

Como quien dice este gobierno no es el de la seguridad democrática, es el de la "SEGURIDAD TOTAL", quien dijo que el crimen no paga, si se creen presidentes, hablan con ministros, usan a los congresistas y mandan como generales.

Al ahorcado le dará lidia callarse, pero a mi me encanta que hable pues entre mas lo hace mas se hunde y ni los asesores y aduladores que le sostienen el cuento de la "doctrina" lograran parar lo irremediable. La CPI.

En la época de pablo, el coco era la DEA y la extradición, en la de Uribe es el CPI y la interceptación.

Cosas de la modernidad!

Un abrazo a todos los blogeros.

Anónimo - NOMAMA
NoMasMafia

Anónimo dijo...

Bien Zuleta:
A propósito de Rito Alejo, qué pasa con él ? Nada por el lado de la fiscalía ? Nada por el lado de la CPI ? Nada de Nada ? Las ONG no tienen nada contra ese atarban ?

Por favor, las evidencias abundan.

Anónimo dijo...

Estoy enternecido por los hijos de Yidis en la puerta de la cárcel. Sobre todo por "yidisita" tan parecida a su madre, sólo 8 añitos y ya víctima de las "acciones" de este gobierno y el Inpec. Triunfó la majestad y autoridad de la administración de justicia sobre la tropelía vengativa de ya sabemos quien tiene poder como para hacer lo que le hicieron a Yidis.

Anónimo dijo...

UUUUUYYYYYY Están diciendo en Caracol Noticias que una funcionaria de la fiscalía renunció debido a una discrepancia con el vicefiscal Mendoza Diago por la liberación de Mario Uribe. Mucho seguimiento a esta noticia Felipe.

Anónimo dijo...

Para ser realistas y apegados a la verdad, no es realmente necesario poner entre comillas la expresión: Casa de Nari

Anónimo dijo...

Ya NO está claro
Enviado por administrador el Mar, 08/19/2008 - 21:26.

Por Emma Jaramillo Bernat
Tan- ta- ra- ran- tara- ran. Aparece Vicky Dávila en plano medio. Sonrisa fingida. Balanceo leve del cuerpo de izquierda a derecha. Pequeño sacudón de cabeza. Camisa preferiblemente blanca o negra. Mechón de pelo meneándose por el impulso. Laca haciendo su trabajo y conteniéndolo. Un respiro. Ahora sí.

-Hola- con voz grave. Tensión en las mejillas. El habla no interrumpe la sonrisa. “La cosa política se mueve hoy por los lados del…” Y empiezan las noticias. Vicky levanta una ceja. Ahora las dos. Y abre los ojos muy grandes…Para verte mejor…

Tan- ta- ra- ran- tara- ran. Ya está claro. Ya está claro que la afección respiratoria del ministro de defensa es más importante que las denuncias del senador Rodrigo Lara Restrepo respecto a los nexos de la mafia con la gobernación del Valle. Ya está claro que en La cosa política están muy pendientes de la agenda presidencial, pues los discursos que pronuncia Uribe en los consejos comunitarios son considerados temas de actualidad.

Ya está claro que frente al debate desencadenado a raíz de la utilización del símbolo de la Cruz Roja Internacional en la Operación Jaque, no hubo ningún comentario capcioso; hecho contrario al habitual tratamiento irónico de las noticias en esta sección. Ya está claro que los apuntes de Vicky tampoco se aplican a la información que tiene que ver con el presidente o su gabinete ministerial. Después de esas notas periodísticas la presentadora guarda silencio. Respira. Sus fosas nasales se abren levemente…Para olerte mejor…

Ya está claro que la denuncia realizada en julio por el senador Parmenio Cuellar respecto al tema de los delitos electorales no desencadenó una investigación por parte del equipo de producción, que no indagó ni le contó a la audiencia a quien se refería el congresista. La presentadora solo calificó el hecho como “muy prudente”. Ya está claro que para ella, tal como lo dijo el 21 de julio, “mientras unos reaccionan, la oposición salta”; sobre esto Vicky hace la mímica: levanta una mano, con los dedos separados entre ellos, y la cierra un poco…Para cogerte mejor…

Ya está claro que en esta sección son más importantes los datos curiosos que la investigación y el análisis profundo de los asuntos políticos. Ya está claro que le dan demasiada importancia a hechos como que José Obdulio Gaviria le regale a Hugo Chávez un libro sobre Bolívar, o que Ingrid Betancourt haya hecho de extra como novicia en un programa francés muy famoso en la década de los ochenta. Ya está claro que también es importante un ruido extraño en una rueda de prensa del canciller Jaime Bermúdez; o saber si el congresista Bernardo Moreno dijo Lacoste (una marca de ropa) o la costa.

Después de tanta información, a Vicky le cuesta estar mucho tiempo en la misma posición. Hace un movimiento de cadera, nuevamente hacia la derecha. Como diría ella, “qué coincidencia, ah”. Ya está claro que La cosa política sacrifica el rigor periodístico por una sátira insensata. Insensata porque la ironía, además de caracterizarse por el tono sarcástico y la sutileza de la burla, según la Real Academia de la Lengua es una “figura retórica que consiste en dar a entender lo contrario de lo que se dice”. Sin embargo, los comentarios irónicos de la sección no buscan comunicar nada distinto a lo que formulan explícitamente. Ahora Vicky hace un nuevo comentario curioso y lanza una carcajada. Abre la boca bien grande…Para comerte mejor…

Tanto sarcasmo, aunque de la sensación de contener una mirada crítica, no es más que un abuso del recurso en búsqueda de una originalidad sin contenido. Ya está claro que nada está claro.

Anónimo dijo...

La reelección toma un atajo peligroso
Enviado por administrador el Mié, 08/27/2008 - 23:30.

Por Daniel Samper Pizano
Un sacerdote atiende en el confesionario a un hombre que le informa que ha cometido un robo. Un cirujano socorre a una víctima que le dice haber participado en un duelo donde mató a su rival.
Un abogado recibe a un sujeto que le pide defenderlo de una acusación por violación, pero confiesa ha incurrido en este delito en otras ocasiones. Un hijo revela a su madre que cometió un atraco. Un periodista atiende a una parlamentaria que reconoce haber participado en un cohecho y solicita que la noticia solo se divulgue cuando ella así lo indique.

¿Qué deben hacer el sacerdote, el médico, el abogado, la madre, el periodista? Si corren a denunciar a sus interlocutores, habrá cinco delincuentes menos en la calle. Pero quedará quebrantada la confianza de los ciudadanos en determinadas actividades que permiten alivio espiritual, atención a la salud, auxilio jurídico y divulgación de informaciones.

Siglos de civilización condujeron al convencimiento social de que la denuncia de delitos es deber cívico; pero que, al mismo tiempo, resulta indispensable mantener pequeñas burbujas de secretos legales. Solo así es posible garantizar ciertos derechos elementales -el debido proceso-, defender valores humanos básicos -los nexos próximos de sangre-, respetar la órbita religiosa y avalar el acceso del periodista a sus fuentes.

Para que estas tareas se cumplan correctamente es preciso pactar una órbita de reservas protegidas. Así lo reconoce el artículo 74 de la Constitución de Colombia al establecer que "el secreto profesional es inviolable". Ni siquiera cuando un abogado o un periodista se descuelgan de un caso o una fuente, cesa su deber de mantener silencio sobre lo que conocieron por su trabajo.
Parece insólito que un jurista diplomado, como el presidente Álvaro Uribe Vélez, desconozca los claros fundamentos del secreto profesional y pida a la Fiscalía que se investigue al periodista Daniel Coronell por el posible delito de no denunciar el cohecho que le confesó Yidis Medina. Recordemos que Yidis está presa por haber aceptado beneficios del Gobierno para cambiar su voto de parlamentaria y allanar la reforma constitucional que permitió reelegir al Presidente. Así lo contó a Coronell en una cinta que, de común acuerdo, solo divulgó el periodista cuando se cumplieron determinadas condiciones. Literalmente, que no le concedieron a Yidis algunas prebendas ofrecidas.

Si se acusa a Coronell de encubridor, también hay que hacerlo con todos los sacerdotes, médicos y abogados que por su oficio conozcan la comisión de un delito. De rebajarlo a la calidad de reo, la Fiscalía dinamitaría la base democrática del periodismo como mecanismo de vigilancia del poder. Sin secreto profesional no existiría Watergate, ni en Colombia se habría desarrollado un sólido periodismo de investigación, que ha destapado muchas ollas podridas.

Lo peor es que el episodio de Coronell es solo parte de la caótica orquestación que ha montado el Gobierno contra quienes considera sus enemigos: a los periodistas disidentes y los magistrados de la Corte se agregan ahora la Fiscalía y el ex presidente César Gaviria. La rueda de prensa del lunes resultó bochornosa, y más ante el delegado de la Corte Penal Internacional; como bochornoso fue que el Ministro de Justicia, Fabio Valencia Cossio, pidiera al Fiscal una ayudita para su hermano, acusado de servir a un 'para-narco'.

No juzgo escandaloso que un Gobierno oiga a personajes poco recomendables si lo hace para combatir el crimen; pero conviene que estos encuentros tengan normas claras y estén avisadas las autoridades de control. Faltó esto último en la reunión de dos altos funcionarios con los enviados del temible 'don Berna'. Lo inexcusable es la arremetida oficial contra los magistrados -que algunos responden al mismo nivel- y los efectos de esta guerra en la vida institucional del país.

El camino hacia el tercer periodo de Uribe se desvía peligrosamente por el atajo del autoritarismo.

Anónimo dijo...

Renuncie Pachito, a ver si termina de hundirse el satrapa en su laberinto de mentiras y muertos.

Daniela dijo...

Sí, la Fiscal que tuvo a cargo el expediente del primo Mario tuvo que renunciar por desavenencias con el Vicefiscal Mendoza surgidas a raíz de las diversas opiniones que tenían una y otro respecto de este asunto.

Anónimo dijo...

Real Media Audio Stream

Vea entrevista de Piedad Cordoba sobre porque fue detenida en Nueva York

Anónimo dijo...

"Si alguno pasare por este puente de una parte a otra, ha de jurar primero adónde y a qué va; y si jurare verdad, déjenle pasar; y si dijere mentira, muera por ello ahorcado en la horca que allí se muestra, sin remisión alguna."
Miguel de Cervantes. El Quijote

Anónimo dijo...

Esa Virginia sí es inculta. Fíjese que dice VENDITO en lugar de BENDITO!!!

Anónimo dijo...

El problema de fondo es que Uribe
es mafioso,ex miembro del cartel
de Medellín y fundador del paramilitarismo y que lo asusta
su propio pasado.Por eso repela
como una culebra.Pretende impunidad
para todo sus crímenes.La culpa no es de la corte.

Anónimo dijo...

Todos los uribistas son pícaros

Todos los pícaros son uribistas

Anónimo dijo...

Pretenden los medios callarse.Si se callan eso quiere decir que aquí no ha habido paramilitarismo ni Rito Alejo del Río ha sido asesino ni el presidente Uribe proviene de las
entrañas del cartel de Medellín y ni siquiera la MASACRE DEL ARO OCURRIÓ.

Anónimo dijo...

Si los medios continúan callando
el presidente Uribe va a pasar a
la historia no como socio de Pablo
Escobar ni como cómplice de Rito Alejo del Río y autor de la masacre
del ARO sino como sucédaneo de san
GREGORIO HERNÁNDEZ.

Anónimo dijo...

El carro si es del Ministerio del
Interior quien se lo cedió en comodato al DAS.Peor, responden el
ministro Valencía Cossío ( a la burocracia),la directora del DAS
Y el jefe máximo de la casa de Nari.

Anónimo dijo...

La "lidia" de uribe

Anónimo dijo...

Se intensifican las maniobras procedimentales contra medios de comunicación : Reporteros sin Fronteras denuncia la existencia de un clima de intimidación
Reporteros sin Fronteras condena el hecho de que las autoridades colombianas estén últimamente abusando de procedimientos jurídicos, convocatorias para testificar y otro tipo de persecuciones contra medios de comunicación y periodistas, cuyo trabajo visiblemente les molesta. La solicitud - presentada por el propio presidente Alvaro Uribe - para que se investigue a Daniel Coronell, director del informativo Noticias Uno de la televisión Canal Uno (pública), colaborador de la revista Semana y del diario El Espectador es una muestra mas de ese tipo de maniobras. Esperamos, de todas maneras, que no tenga seguimiento judicial.
“¿Será necesario dentro de poco que la prensa consiga permiso de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial para tener derecho a abordar temas sensibles, como el conflicto armado y la corrupción? Los recientes éxitos de la administración Uribe en su lucha contra la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ¿le dotan de una legitimidad especial para presionar a algunos periodistas, intentar servirse de ellos como auxiliares de justicia o, lo que es peor, cuestionar su reputación? Constatamos que los periodistas objeto de los últimos procedimientos llevan mucho tiempo en el punto de mira del poder, a causa de sus opciones editoriales. Recordamos a las autoridades que la reserva de fuente es una base esencial del trabajo periodístico amparada por la Constitución nacional, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y las sentencias proferidas por la Corte constitucional. Esta serie de maniobras se parece mucho a una estrategia de intimidación”, ha declarado Reporteros sin Fronteras. (….)

Anónimo dijo...

El señor Uribe no sabe nada de eso. Al igual que las matanzas, sufre de amnesia selectiva.

Anónimo dijo...

Referencia: Contreras y Garavito, 2002

«Las relaciones de Álvaro Uribe con el tema del narcotráfico han sido estrechas. Pero, poco a poco, cuando vio las amplias perspectivas políticas que tenía ante sí, buscó la forma de darles un tinte académico. De ahí que en el Congreso de la República fue siempre un senador convencido de la soberanía del país para juzgar a sus nacionales, inclusive cuando esa posición puso en peligro la estabilidad institucional de Colombia. En diciembre de 1989 el gobierno Barco presentó ante el Congreso un proyecto de reforma constitucional al que el país, una vez aprobado, debía convalidar por referendo. El tema se había discutido a lo largo de dos años, y tocaba puntos esenciales como el de una circunscripción electoral especial para los grupos alzados en armas que, se suponía, facilitaría el proceso de paz. Los círculos políticos y del gobierno consideraban que en el articulado residía el buen éxito de la administración y estaban empeñados en lograr que fuera aprobado. Pero ninguno de ellos contaba con un as en la manga del narcotráfico. Cuando el asunto llegó al Congreso, el país vivía una crisis de proporciones provocada por el magnicidio de Luis Carlos Galán, ocurrido tres meses antes. El tema de la extradición, aprobada y aplicada por gobiernos sometidos de manera invariable a la amenaza del terrorismo, se trataba con enorme cautela. Fue entonces (30 de noviembre) cuando en la Cámara, un grupo de representantes, entre ellos Jairo Ortega Ramírez (quien había llevado al Congreso a Pablo Escobar, escogiéndolo como su suplente), Carlos Pineda Chillan, Ernesto Lucena Quevedo, Jaime Arizabaleta Calderón, César Pérez García y Tiberio Villarreal, incluyeron un artículo que sometía la extradición al referendo de los colombianos. A los narcos - y a sus congresistas - les importaba que el asunto quedara en manos del electorado porque sobre él podría influir por medio del terror. En ese momento, una serie de crímenes sin pies ni cabeza, con resultados demenciales en lo que se refiere al número de víctimas y a las pérdidas materiales, había sobrecogido al país. Atentados en centros comerciales, en calles concurridas, en edificios escogidos al azar, asesinatos porque sí, habían sometido al país al arbitrio de los delincuentes. Fue en ese momento cuando los narco-congresistas presentaron el texto de su artículo. El ministro de Gobierno, Carlos Lemos Simmonds, sostuvo que, si lo aprobaba, el Congreso condenaría a los colombianos a una carnicería. Con ese proyecto les dijo el ministro a los representantes, ustedes están en peligro de convertirse en un órgano más del narcotráfico. Y les pidió que no le entregaran el país al delito, “atado de pies y manos”. Los debates fueron superficiales. Los capos se habían apoderado de ese órgano legislativo. Sin escuchar para nada las razones del ministro, los representantes aprobaron la reforma con su “mico” al hombro, gracias a la ponencia positiva de Mario Uribe, un político de provincia cercano a Escobar y primo del senador Álvaro Uribe Vélez (hoy, el primer Uribe es uno de los cuadros directivos importantes de la campaña presidencial de su pariente). El gobierno necesitaba que la reforma fuera aprobada, pero sin el mico, y decidió confiar en la sensatez del Senado de la República. A mediados de diciembre el texto se sometió a la aprobación de la Comisión Primera. Las discusiones fueron cortas pero la reflexión extensa. Y las consecuencias tremendas. El 13 de ese mes, luego de 72 horas de espera, la Comisión aprobó el texto de la reforma y dejó viva la consulta sobre extradición. “El 13 de diciembre - escribió Sergio Ocampo en El Tiempo - entró en la antología de las noches nefandas del país”. Valdría la pena reproducir algo de su excelente texto: “Fueron pocas horas. No obstante, para una explosión sólo se requieren segundos. Y eso fue lo que ocurrió esa noche: cerca de tres décadas de desbarajuste institucional emergieron violentamente... "La crisis colombiana tocó fondo: guerra declarada entre gobierno y Congreso, renuncia de las cúpulas de los partidos tradicionales, interinidad en el poder regional en diez departamentos. La gravedad de los hechos no fue solamente una sumatoria de situaciones críticas. La noche del 13 de diciembre fue quizá, el más fuerte campanazo para la institucionalidad colombiana, desmoralizada, resquebrajada, enferma de gravedad. "En una sola noche el país comenzó a afirmar que su Ejecutivo está al garete, y que el Congreso ya no es una casa de leyes, un lugar de representación nacional, sino una sociedad anónima, una empresa donde se lucran 400 socios. "También se abrieron grandes interrogantes en torno de los partidos: ¿qué pasó con aquellos grupos que aglutinaban opiniones, que eran tribuna de propuestas, que eran colectores de inconformidad? "En una sola noche el país desnudó su verdad".

Esa verdad era evidente. Más allá del abandono del proyecto por parte del gobierno, del divorcio entre presidente de la República y Congreso, del trabajo inútil de quienes invirtieron dos años en sacarlo adelante, los que gobernaban a este país eran los narcotraficantes. Y lo gobernaban por el miedo. Desde 1983, cuando el senador Rodrigo Lara denunció que ocho parlamentarios se encontraban vinculados al narcotráfico (dos de la Guajira, dos del Magdalena, uno del Atlántico, uno de Antioquia y otro de Córdoba) (Arrieta et al, 1993, 230), nunca se había vuelto a hablar del asunto. “Un buen número de parlamentarios - escribió Ocampo - tienen o tuvieron nexos en el pasado inmediato con el dinero de los carteles. Cabe aquí diferencias, de todos modos, a otros dos grupos de congresistas que respaldaron la arremetida narcotraficante en el Congreso, sin estar implicados directamente.

"Un primer grupo, el de los parlamentarios intimidados, con miedo concreto, e inclusive amenazados. Un segundo, el de los que actuaron exacerbadamente, aquellos que vieron en ese momento la mejor ocasión de cobrarle al presidente Barco su desprecio de tres años. "Este año el Congreso alcanzó su desprestigio absoluto. Más que nunca se sintió esa noche, el vacío de un líder, de una voz en el Parlamento, alguien con conciencia, con prestigio intelectual, con talla moral".
Así las cosas, la reforma (con su mico) llegó a la plenaria del Senado. Y el líder que echaba de menos El Tiempo surgió sorpresivamente. No era un miembro del Congreso, aunque sí había sido parlamentario largos años. Se trataba del ministro Lemos. El 14 de diciembre, a pocas horas de cerrarse las sesiones del Congreso, se reunió con los 54 senadores de su partido, los liberales, y les hizo un “dramático llamado” a salvar el país. “El Senado - les dijo - es el último dique que queda para detener la avalancha de la delincuencia. Si ustedes fallan en este instante estelar de la historia del Senado, el país ya no tendrá protección ni defensa frente a los narcotraficantes. Ustedes son un grupo privilegiado, que tiene una inmensa responsabilidad que nunca antes Congreso alguno hubiera podido tener”. Se trataba de una reunión informal. De manera que allí hablaron los partidarios del mico sin ningún tapujo. Uno de ellos David Turbay, procesado y condenado por sus vinculaciones con el narcotráfico; el otro, Federico Estrada Vélez, asesinado en oscuras circunstancias; y el último, Álvaro Uribe Vélez, candidato presidencial.

En ese instante crucial no había términos medios: o se estaba con el narcotráfico (por lo que fuera, por miedo, o por odio, o por conveniencia, o por complicidad), o se estaba con el Gobierno. Uribe no estaba con el gobierno. Para comenzar, sacó a relucir una posición "filosófica": no se pueden estar a favor de la extradición de colombianos para que sean juzgados en el exterior. Y luego propuso una fórmula inadmisible: que se aprobara la reforma sin el mico, y que el gobierno aceptara convocar un referendo o plebiscito seis o siete meses después en torno al tema específico de la extradición, una vez la situación de orden público lo permitiera. Lemos se mantuvo en sus trece. Su exposición podría resumirse en la frase que recogió El Tiempo: - Si esa propuesta pasa –sostuvo -, las elecciones futuras ya no serán con papeletas sino con metralletas. La propuesta de Uribe fue un recurso desesperado para salvar el mico. La hizo con la voz quebrada y lágrimas en los ojos. Pero no prosperó. Algunos senadores, con Gustavo Balcázar a la cabeza, ofrecieron respaldo a la posición del gobierno. Balcázar afirmó que votaría en conciencia, pero que públicamente decía que lo que ella le dictaba era negar la inclusión de la extradición en ningún referendo. - Sí -anotó Lemos -, La del senador Uribe y la de quienes lo acompañan, es la peor de las fórmulas posibles. Lo que ellos proponen es que el país se empeñe en una campaña que va a durar seis o siete meses, en la que van a estar directamente interesados los narcos. El gobierno no acepta eliminar la extradición ni hoy ni nunca. En ese momento se hundió el mico, y se hundió la reforma con él. El senador liberal Federico Estrada, y Mario Uribe, el ponente en la Cámara, sostuvieron “una tesis sin antecedentes en la historia constitucional del país”: según ellos, la reforma ya era un hecho, inclusive sin sanción presidencial, con aquellos puntos aprobados por las dos corporaciones que no sufrieron modificación. Eran los últimos aleteos desesperados del narcotráfico por salvar su posición en el Congreso de Colombia.

Luego, los senadores que habían expresado su posición favorable al mico, creyeron conveniente explicarse en la plenaria. Antes de que la Corporación votara por "aplazar" el proyecto, Uribe, en un tono menos vehemente, “propuso que el referendo no coincidiera con las elecciones para que el narcotráfico no presionara, y que el gobierno decidiera cuándo hacerlo”. Es a esa intervención a la que se ha referido en las numerosas ocasiones en que ha considerado prudente rectificar a un columnista. Le pidió a uno de los políticos tradicionales vinculados a su campaña, el presidente del Congreso en ese momento, Luis Guillermo Giraldo (coautor y beneficiario del llamado “Robo a Caldas”) que escribiera un artículo en ese sentido. Obvio, Giraldo, como los perros antiterroristas de Eldorado con los que buscan cargamentos de droga, no encontró nada. Y su pinche ad usum, Apuleyo Mendoza, le sirve de tapete para que explique que “cuando ese proyecto llegó a la Plenaria del Senado yo me levanté y dije que era altamente inconveniente que ese referendo coincidiera con las elecciones parlamentarias porque entonces se corría el riesgo de que el narcotráfico presionara esas elecciones. Sostuve que ese referendo debía llevarse a efecto después de las elecciones de Congreso y las elecciones de presidente. ¿Cuál ha sido mi recorrido en materia de extradición? Cuando era gobernador de Antioquia dije que era necesario revivirla. Y ahora pienso que mientras Colombia tenga el lío del narcotráfico no le queda más remedio que aplicar la extradición”.

Dice El Tiempo (21/04/02) que “se solicitaron al archivo del Congreso las grabaciones de esa sesión y en ellas consta la propuesta de Uribe, tal y como él la narra hoy. Pero también consta que no creía en la extradición como una estrategia efectiva para acabar con el narcotráfico". Claro: tal como él la narra hoy, ocultando lo que había dicho dos horas antes. Y en abierta contradicción con lo que le dictó a su amanuense en la revista Cambio (25/02/02). Traiciones de la memoria. Y, peor, paréntesis a la verdad.
»

Anónimo dijo...

Felipe sí, es "bendito", entran a calificar hasta la ortografía, creo que algún día le dirán que Mancusso se escribe con doble ese. Y cárcel con tilde en la ó de prófugo. No se preocupe, quienes escribimos de afán y sabemos de teclados lo entendemos. No lejos están las letras V de Vélez y B de burro.

Anónimo dijo...

http://www.polodemocratico.net/Rafael-Garcia-se-confiesa Rafael García se confiesa
Miércoles 27 de agosto de 2008

La web del Polo conoció una entrevista que el ex jefe de informática del Das, Rafael García, le concedió a la revista Semana en agosto de 2006. La entrevista fue publicada, por escasos minutos, el día 4 de agosto en el portal de internet de la revista.
García sindica al ciudadano Néstor Ramón Caro de financiar las campañas de Álvaro Uribe y Germán Vargas Lleras en el 2002. Lo grave es que, según Rafael García, Néstor Ramón Caro estaba solicitado en extradición desde 2001.
Asegura que está detenido “no por lo que hice sino por lo que sé” y afirma que en "la campaña de Uribe de 2002 hubo “cosas muchísimo más graves que las que sucedieron en la campaña de Samper”.

Anónimo dijo...

Obdulio algún día nos dirá que bala se escribe P con de plomo?

Anónimo dijo...

El profesor Jorge Luis Pinto debe replantear la alineación de la selección Colombia ante la necesidad de goles. Humildemente le sugiero una delantera de miedo: ALVARACO, JOSE OBDULIO Y FABIO. Es cierto que parecería rosca paisa. Pero hay que entender que viniendo de la misma barriada, juegan de memoria. Además son lo único que tenemos para mostrar. RITO ALEJO debe permanecer en la banca hasta el minuto 80 y ahí si, entrar a acabar con lo que se mueva.

Anónimo dijo...

Urgente.Renunció el fiscal que llevaba el proceso contra el senador paramilitar Mario Uribe Escobar,quien fue liberado por el vicefiscal Mendoza Diago.Uribe Escobar fue de confianza de los Castaño Gil y últimamente de alias don Berna.El vicefiscal Mendoza
es famoso porque ha puesto su espíritu torcido al servicio de
los políticos y militares vinculados al narco-paramilitarismo.

Anónimo dijo...

Mendoza Diago,hace varios años,actuando como subalterno del
tristemente célebre Luis Camilo
Osorio,dejó el libertad al criminal
Rito Alejo del Río.

Anónimo dijo...

Luis Camilo Osorio,Mario Iguarán,
Mendoza Diago,los tres juntos no
tiene honorabilidad para ser siquiera inspectores de policía.
Los tre están al servicio del
salgareño y de los políticos y militares mafiosos.Ya no engañan a nadie.

Anónimo dijo...

Corte Penal Internacional para
Luis Camilo Osorio,Mendoza Diago y
Luis Camilo Osorio.

Anónimo dijo...

Fidel Cano Correa,María Isabel Rueda,Fernando Londoño HOYOS,pLINIO
Apuleyo Mendoza,los Santos Calderón,son los raspachines del
narcouribismo.

Anónimo dijo...

Rodrigo Lara Restrepo,mató a su padre.

Anónimo dijo...

Rodrigo Lara Restrepo,el parricida.

Anónimo dijo...

Me permito solicitar que me expliquen el parentesco existente
entre esa excrecencia que es Fidel
Cano Correa y don Guillermo Cano,
héroe de la patria inmolado por el
narcotráfico,hoy instalado en la
casa de Nari.

Anónimo dijo...

Alvaro Uribe Vélez es Pablo Escobar
en la casa de Nari.

Anónimo dijo...

Pablo Escobar Gaviria y sus socios,entre los cuales estaba el
salgareño,asesinaron a LUIS CARLOS GALÁN,DON GUILLERMO CANO,ENRIQUE
LOW MURTRA,RODRIGO LARA BONILLA Y
A MILES DE COLOMBIANOS.

Anónimo dijo...

Y hablando de lidia,que Uribe nos
hable de La Carolina y las vacas
y toros de lidia heredadas de las
actividades mafiosas de él,de su
padre y de sus hermanos.

Anónimo dijo...

Doña Virginia Vallejo siempre fue
una dama de dudosa ortografía y entre tantas faltas de ortografía era lógico que conociera gente como el salgareño.En esas andanzas
no se iba a tropezar con santa Teresa de Calcuta.

Anónimo dijo...

Pachito Santos le dijo indigno al
presidente Uribe al solicitarle que se portara con dignidad.Lo cual
es un imposible.Ustedes se imaginan
al país pidiéndole dignidad a Pablo
Escobar Gaviria.

Anónimo dijo...

Les recomiendo el artículo de Juan Linares: Uribe baila arriba del Titanic

Anónimo dijo...

No nos dejemos confundir de Valencia Cossio, él dice que el vehiculo estaba a disposición de un sindicalista, por que en este país y en el exterior se cree que un sindicalista es de izquierda es opositor del gobierno, pero, se equivocan quienes creen esto, todos los sindicatos bananeros son de las AUC, están al servicio de estas por eso desde 1997 no se volvieron a matr sindicalistas de origen de la Up, partido comunista, o sea, que para el sindicalista que estaba a su servicio el vehiculo es lo mismo que para don mario...no nos dejemos confundir, no era un sindicalista común y corriente era un sindicalista paraco y por eso ahí iba el paraco, tenía conductor del Das, y estab adscrito al Mininterior. Valencia Cossio es un Vivo, por que no dice que clase de sindicalista es.

Anónimo dijo...

Soneto erótico de Daniel Samper Ospina en Caracol Radio

Anónimo dijo...

yo francamente sí creo que Uribe debe seguir hablando y vociferando de forma iracunda; al fin y al cabo todos sabemos que "el pez muere por la boca"; el peor enemigo que tiene Uribe es su lengua, y si está ofuscado pues es todavía peor; dejenlo que siga hablando y revolcandose con los delincuentes como verdolaga en playa; "dime con quién andas y te diré quién eres", dice otro refrán que no falla; y en el caso de Uribe no será diferente. No crean que la gente es tonta, la gente ya nota conductas extrañas; esa rueda de prensa de que día para explicar lo de los paracos en palacio, ese tipo estaba extrañisimo, dicho por los mismos uribistas. "El que nada debe, nada teme", dice otro refran; pero ese día ese tipo se veía temiendo y mucho. Tranquilos amigos no se amarguen con este tipo que él cae solo, cojanlo con suavena y su pitillo, ya verán que "la paciencia vence lo que la dicha no alcanza" y "el que persevera alcanza".

Me preocupa es que mientras cae este tipo puede arrastrar al país completo con él. Pero fresas que cae, mesías de éste tipo en Banana´s republic como éstas siempre han existido y siempre han caído.

Anónimo dijo...

Tiene razón el forista anterior. Después de los últimos acontecimientos y de las intervenciones tan desafortunadas de Uribe, histérico, desaforado, iracundo, lo único que quedó en la retina de la gente (uribistas y no uribistas) es que estamos frente a un completo demente en cuyas manos el país va cada día más a la deriva. Ya no inspira la menor confianza y es creíble todo el pasado oscuro que de él ha salido a relucir y que muchos pensaron eran invenciones destinadas a deteriorar su imagen.

Anónimo dijo...

Columna de hoy sábado en el periódico "EL PAIS" de Cali

La otra orilla. Por: Cecilia Orozco Tascón.
El eslabón encontrado
Agosto 30 de 2008

Muchos comentaristas se han preguntado qué quiso decir Álvaro Uribe cuando ordenó expedir un comunicado en el que se afirma que “al Presidente de la República le dolería mucho regresar a Medellín, como ex presidente, sin haber podido derrotar la delincuencia en su totalidad”. La verdad, a mí no me parece tan enigmático el mensaje. ¿Cómo no va a estar inquieto después de los escándalos por las conexiones entre un jefe paramilitar –’Don Mario’-, hermano de otro paramilitar desmovilizado -‘el Alemán’-, y al menos dos miembros de lo más granado de la sociedad antioqueña?

A ver: tal como nos lo han pintado, alias Don Mario y su cartel harían palidecer de envidia a Pablo Escobar por su poder de penetración en las altas esferas del poder. Hasta el momento sabemos que uno de los más eficientes colaboradores del capo era el hijo de un patriarca de Antioquia, este último admirado por el Presidente, según lo señaló el propio Uribe. El vástago Sierra tenía el derecho otorgado por su posición social y económica, a acceder a los despachos de la cúpula empresarial, pero también a los encargos del Estado. El ‘niño’, hoy detenido, ‘cuidaba’ la vida y bienes de los paramilitares desmovilizados, por cuenta de interesantes contratos de vigilancia que ordenó darle el alto comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo. Sierra hijo tenía amigos y patrocinadores por todos lados, no sólo Restrepo. Por eso, y por lo demás, obtuvo durante cuatro años (2004 -2007) jugosos negocios de seguridad con la Oficina de Paz y Reconciliación de la Alcaldía de Medellín, a cuya cabeza estaba en ese entonces otro antioqueño: Gustavo Villegas, quien acaba de renunciar al cargo de director de los Juegos Suramericanos 2010 de esa capital.

Al mismo tiempo Sierra, quien era el mejor amigo del director seccional de Fiscalías, Guillermo Valencia Cossio (hermano del ministro del Interior, Fabio Valencia, jefe político del departamento), podía proteger por el lado judicial la ‘honra’ de ‘Don Mario’ y sus muchachos, pues con la eficiente colaboración del Fiscal desviaban al parecer las investigaciones, desaparecían identidades de sospechosos y dictaban preclusiones. Sierra se dedicó también a conquistarse, según indican las conversaciones grabadas, al Jefe Local de la Policía, un oficial con rango de General. Con Fiscalía y Policía en el buche, el control de la banda de ‘Don Mario’ era casi total.

Probablemente esa es la razón para que la empresa de Sierra se llamara así, Control Total. Sin embargo, aún faltaba cerrar el círculo. Amigos desde la infancia, el privilegiado no dejó de llamar por teléfono con mucho cariño, a la coordinadora del Programa contra Cultivos Ilícitos, de la Agencia Presidencial para la Acción Social, Victoria Eugenia Restrepo. Esta funcionaria habla sobre la vieja relación de los dos. Añade que ella trabaja con Uribe hace años. Y admite que su oficina le dio un contrato a un hermano del activo ‘Don Mario’, y del desmovilizado ‘Alemán’. Este es el ‘roscograma’ que le debe doler al Primer Mandatario cuando va a Medellín. Empieza con Sierra contratado por Presidencia, sigue con sus andanzas con ‘Don Mario’, hermano de ‘el Alemán’, y termina con otro de los hermanos, también contratado por una oficina presidencial. ¿Cómo no se va a preocupar el Jefe de Estado?

Anónimo dijo...

para el anónimo 30 de agosto de 2008 8:16, yo fui quien con todo respeto corregí al Sr Zuleta por la falta ortográfica (de las cuáles nadie está exento).Lo hice dentro del marco de respeto y "familiaridad" que existe en el blog ( a pesar de que casi nunca comento siempre lo visito), no para ofender a la comunidad ni por supuesto al dueño. Gracias

Anónimo dijo...

Queridísima Orozco Tascón, Chechi. De acuerdo con tu artículo en El País. Razones de peso tiene Uribe para avergonzarse al regresar a Medallo. Pero disiento de tí en un detalle; como así que la familia de Guillermo León corazón de ladrón pertenece a lo más granado de la sociedad antioqueña. Ni por el putas. Sí tu Orozco Tascón son paisas, ah! tiempos que no te das una pasadita por estos lares. O quisiste decir "granado" para significar la cara llena de granos de Fabito y Guillermo ?. Pues los Valencia Cossio han tratado mucho pero el talante no les da para ser granados. Gracias a Guillermo León las cosas van a quedar así; quizás la siguiente generación logre trepar, abandonando así como 8 o 9 generaciones en las que han estado llevando del bulto.

Anónimo dijo...

Con todo respeto, porque creo que de algo me perdi.Veo que todos escriben " la casa de Nari" cuando tengo entendido que se dice la casa de "Narquiño". Que alguien me explique y perdon por mi ignorancia.

Anónimo dijo...

Forista 30 de agosto de 2008 16:21

Se le dice casa de Nari (sin comillas) desde el lunes pasado cuando la revista Semana dió a conocer una interceptación entre Job y otro paramilitar en la que Job le dice a su interlocutor que acababa de salir de una reunión en la "casa de Nari", ahora casa de Nari.

Anónimo dijo...

Con el respeto que merecen los foristas de este espacio, transcribo un comentario anterior, respecto a una pregunta oportuna y así parezca simple, hasta "histórica" del doctor Zuleta.

Importante su pregunta Felipe.
Por qué no reacciona el país.

Se puede ensayar muchas respuestas, puede ser que esa mayoría de imbéciles son en efecto imbéciles, es decir no hay duda.

Es posible, que no están interesados, son unos ignorantes felices, incapaces de dimensionar la situación actual del país. Su sentido pragmático de la vida, solo les deja pensar en hacer negocios, conseguir el billetico diario. No pueden imaginar que existen valores mas allá de la posibilidad de ponerle la ´´trampita al dinero¨. El energúmeno de la casa de narquiño lo sabe, y funciona con esas lógicas, solo el billete.

Así las cosas, son pocos los colombianos que piensan en algo mas allá, como la ética y valores sociales, que permitan el crecimiento del país, hacia el bien común.

Por lo tanto, este puede ser un país que podría funcionar sin las famosas instituciones, bien podría vivir sin alcaldes gobernadores, rama judicial etc.

Los colombianitos ( me refiero al 90 y no se que por ciento, y no los ciudadanos de este foro)creen que esas cosas no tienen que ver directamente con su vida cotidiana, y por lo tanto no reaccionan, ya que no tienen la menor idea de lo que significa los conceptos de estado, país, nación, gobierno etc.

Respetado Felipe: No reaccionan y jamás van a reaccionar.

El lúmpen del uribe lo sabe, y por lo tanto, tiene el camino despejado para defecar su miseria humana, en la cara de los colombianos, a sabiendas de que a estos, les llena de felicidad tamaña aberración.

Al fin y al cabo es LA PASIÓN de una cagada.

Cíclope.

Anónimo dijo...

Mucisimas gracias forista 30 de agosto de 2008 16:27.
Es agradable participar en un foro cuando existen personas que lo actualizan a uno.
Muchisimas gracias.

Anónimo dijo...

La casa de Nari sólo volverá a ser La Casa de Nariño el día que Uribe la deje y comience otro gobierno.

Anónimo dijo...

Toda la gente del 16% que no esta con Uribe en Valledupar únanse al grupo de facebook http://www.new.facebook.com/group.php?gid=22762754430&ref=mf

Anónimo dijo...

Toda la gente del 16% que no esta con Uribe en Valledupar únanse al grupo de facebook http://www.new.facebook.com/group.php?gid=22762754430&ref=mf

Anónimo dijo...

"vendito" ¿Tendrá algo que ver con "vender" o con "vendetta"?

Anónimo dijo...

Información y poder

por Óscar Collazos

Agosto 27, 2008

El escritor haitiano René Depestre nos refirió hace años una anécdota sobre Francois Duvalier, autonombrado en 1964 "presidente vitalicio" de su país. Papá Doc no sólo controlaba todos los poderes de la nación más pobre de América Latina. Controlaba toda clase de información, incluida la del 'téléphone arabe' ('radio bemba' para los cubanos), recurso popular que permite la circulación oral de información que no puede circular por escrito.

Llegó a oídos de Duvalier el rumor de que la oposición andaba diciendo que el presidente era impotente. Sí, impotente. Algo humillante para quien ostentaba todos los poderes de un régimen y pretendía ostentar ese poder fundamental del amor y del machismo que la oposición le quería arrebatar con la maledicencia.

Dado que el rumor no tenía firma, decidió convocar una manifestación en Camp de Mars, la plaza principal de Puerto Príncipe. Fue, como todas sus manifestaciones de gobierno, una fiesta multitudinaria, como lo había sido el respaldo mayoritario a su pretensión de convertirse en presidente vitalicio: 1'320.000 votos a favor; cero en contra.

La manifestación tuvo una presencia insólita: Mamá Doc. No estaba allí en calidad de Primera Dama, sino de Primera Amante y Testigo. Fue ella quien respondió públicamente a la infamia de los "enemigos de la patria" contra el mayor patriota de su historia, émulo moderno del rey Henri Christophe.

Los lectores pueden imaginar lo demás: una emperifollada Señora Duvalier relató con anécdotas picantes todo lo concerniente a la virilidad de su marido. ¡Mon Dieu! El fervor duvalierista de aquel "consejo comunitario", perdón, de aquel acto de 'sexpolitik', llegó a un clímax trepidante. Depestre nos dijo que había sido la más orgásmica manifestación de apoyo al Presidente.

El poeta y novelista haitiano nos estaba relatando, ante la perplejidad de Alejo Carpentier, una anécdota incierta con mensaje verosímil: la pretensión del máximo poder de un país de controlar todos los canales de información que se refirieran a su persona, a su gobierno y a los milagros de su tripita amorosa. Era una hipérbole digna de 'El otoño del patriarca'.

Nadie concibe -a menos que se llame Vladdo u Osuna- la idea de que el presidente Uribe pueda llegar a los extremos del déspota haitiano. Yo no lo concibo. Le guardo un razonable respeto. No lo concibo porque creo que él practica un sentido de la austeridad que le impediría llegar a esos excesos.

Ante las manifestaciones de independencia de sus compatriotas, parece repetir lo que dijo el Caudillo de El Ferrol sobre las travesuras de los españoles: "¡Joder! No se os puede dejar solos!". Es irascible, susceptible, imprevisible y, a veces, parece un fusible a punto de chisporrotearse. El hombre de "la casa de Nari" es un "padre" que regaña y da fuete. Viene, tal vez, de la ruralidad patriarcal y de "la letra con sangre entra".

Sabemos que desafía de manera airada toda información u opinión adversa a su persona y gobierno. Cree que donde no hay unanimidad, hay conspiración. Llama a las emisoras, increpa a los periodistas, amenaza con demandarlos, insulta a directores de medios y trata de terroristas a sus opositores. Pero es un demócrata. Eso dice él. Un demócrata que, dentro de su austeridad calvinista, recorta a la democracia con actitudes autoritarias.

Cuando pone el espejo retrovisor contra sus opositores, olvida que él también estaba en esa foto de época y que era beneficiario del partido político que hoy no lo quiere. Los que hoy lo quieren son miembros de partiditos de circunstancia con sus miembros investigados o en la cárcel. Y eso lo pone muy nervioso.

© CEET

Anónimo dijo...

El General 'Serrucho'

Anónimo dijo...

“Si aplican la ley, habrá paz”
El fiscal de la CPI Luis Moreno Ocampo dice que cualquier a que tenga responsabilidad en los crímenes, sea comandante , financiador o cómplice político, deber ser investigado.
Fecha: 08/30/2008 -1374
La Corte Penal Interna-cional (CPI), de la que es fiscal el argentino Luis Moreno Ocampo, existe apenas hace cinco años. No obstante, Moreno Ocampo tiene ya una rica experiencia en aplicar justicia en casos de violaciones masivas a los derechos humanos. Fue fiscal adjunto en el juicio a la cúpula militar que gobernó su país en los 80 y desde la CPI, acusó a Omar al-Bashir, el dictador sudanés, por el genocidio.
Vino a Colombia la semana pasada SEMANA lo entrevistó.

SEMANA: ¿Cómo puede ayudar la Corte Penal Internacional a que haya justicia en Colombia?
LUIS MORENO OCAMPO: Cuando empecé mi tarea, los casos más críticos en mi jurisdicción eran Colombia y Congo. Paradójicamente, Colombia tiene niveles de violencia muy elevados pero, a diferencia del Congo, instituciones que funcionan y en las que la gente confía. Mi tarea aquí es analizar sus esfuerzos por hacer justicia, y en la medida en que haga los procesos a los máximos responsables, mi deber es no intervenir; si no los hace, es intervenir, según lo acordó Colombia en el Tratado de Roma.

SEMANA: ¿Le preocupa que los poderosos aliados de los paramilitares queden impunes?
L.M.O.: El tema de que existan dirigentes políticos aliados o financistas de esas operaciones es también importante de investigar. Saber quiénes son los máximos responsables sólo se va a develar en el desarrollo de los procesos judiciales; las evidencias van a surgir de allí. Por eso, por ahora lo que estamos haciendo es recibir información y ver quiénes fueron responsables operativos, cuáles los responsables políticos y los financieros, cómo se articulaban. Develar cómo se armó esto es una importante herramienta preventiva y ese es uno de los objetivos centrales de mi mandato: no permitir impunidad para contribuir a la prevención de crímenes, eso es lo que la ley dice.

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SEMANA: Definir quiénes son los máximos responsables y procesar por lo menos a éstos…
L.M.O.: Aquí en Colombia hay un problema enorme: la masividad de los crímenes. Es lo que discutimos con los fiscales colombianos. Nuestra tradición judicial no permite que se desechen casos y se escojan otros. Pero sí se puede establecer prioridades, y esa es una de las difíciles tareas de los fiscales colombianos: definir prioridades y terminar unos procesos. Si pueden hacer algunos juicios y la gente ve las condenas, eso es central…

SEMANA: ¿Pueden también personas sin responsabilidad pública, como empresarios o ganaderos, ser juzgados por la CPI si en Colombia no son investigados?
L.M.O.: Cualquier persona que tenga responsabilidad en los crímenes, sea porque fuese comandante operativo o porque brindó apoyo económico, podría ser investigada por la Corte.

SEMANA: Cree que la extradición de 15 ex jefes paramilitares puede obstaculizar el proceso de Justicia y Paz o de para-política?
L.M.O.: Hay mucha gente que considera que la extradición es un problema que obstaculiza las investigaciones. El Fiscal y el gobierno dicen que tienen un acuerdo con los fiscales estadounidenses, pero que depende también de que los acusados quieran, voluntariamente, declarar. Los fiscales tienen confianza de que algunos van a hacerlo. Habrá que esperar a ver.

SEMANA: Presenció una semana tensa por las denuncias de que el Ejecutivo estaría interfiriendo en la labor de la Corte. ¿Le habló la Corte de esto?
L.M.O.: Yo les pregunté específicamente a los miembros de la Corte si se consideraban capaces de llevar las investigaciones, y ellos me dijeron que sí. Mi tarea no es política, sino jurídica; básicamente seguir los procedimientos judiciales. El resto es de los colombianos.

SEMANA: ¿Cree usted que tener la CPI como espada de Damocles, esperando caer si no se hace la justicia, favorece la paz en Colombia? L.M.O.: Colombia tiene un proyecto muy ambicioso y si logra terminarlo correctamente, juzgando a quien tenga que juzgar, dando verdad a las víctimas, compensándolas, desmovilizando y que termine con la violencia, será un ejemplo para el mundo. Ha avanzado bastante. Nunca como ahora veo tanto consenso alrededor de la idea de que la violencia política es inadmisible y eso es un enorme logro de la sociedad colombiana.

SEMANA: Sì hay ese consenso, pero aún falta mucho para creer que la obediencia a la ley traerá la paz…
L.M.O.: Si alguien violó a mi hija, nadie puede obligarme a reconciliarme con el violador, pero pueden obligarme a no matarlo. Entonces yo sí creo que la ley es la herramienta de convivencia pacífica; permite convivir a personas que se odian. Por eso me parece que si la ley es respetada en Colombia, si logra demostrar que nada está por encima de la ley, que diferentes grupos, diferentes ideologías, son todos tratados igualmente, y si además las víctimas sienten que en realidad las protegen, eso daría una sólida base de paz para el futuro de Colombia. Y si nosotros pudiéramos participar de alguna manera en eso, sería muy positivo no sólo para Colombia, sino para el mundo.

Anónimo dijo...

Barbarie en Trujillo
Fecha: 08/30/2008 -1374
Un grupo especial de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación escuchó por seis meses testimonios de familiares de las 342 personas brutalmente asesinadas en Trujillo (Valle). El exterminio ocurrió entre 1986 y 1994 por cuenta de un conflicto entre guerrilla y paramilitares en asocio con narcos y fuerza pública, y sigue impune. Los detalles de ese escabroso episodio se darán a conocer en la ‘Semana por la Memoria’, que se desarrollará del 9 al 16 de septiembre en Bogotá y que tendrá como acto especial el lanzamiento del libro titulado Trujillo: Una tragedia que no cesa. El documento reúne testimonios que relatan los métodos de tortura empleados por victimarios y que iban desde usar motosierras para desmembrar vivos a los campesinos, martillar los dedos, levantar las uñas, asfixiarlos con chorros de agua, quemarlos con metales candentes y ponerles sal en las heridas abiertas. Precisamente la próxima semana se realizará una de las audiencias del juicio contra Henry Loaiza Ceballos, alias el ‘Alacrán’, señalado como uno de los autores de esas muertes, quien presuntamente actuó bajo órdenes del capo Diego Montoya.

Anónimo dijo...

Se destapa la “olla”
El escándalo de la infiltración de la mafia en la Policía y en la Fiscalía de Medellín ha llegado a proporciones insospechadas. El destape tiene que llegar hasta el final.
Fecha: 08/30/2008 -1374
En Medellín pasó como en el cuento de El Traje nuevo del emperador. A pesar de que muchos –sobre todo en Bogotá– sabían que algo estaba mal, estaban cayendo en la trampa de pensar que era mejor hacerse los de la vista gorda. Pero así como en la historia, un niño gritó “el emperador está desnudo” y dejó al descubierto el engaño; en el caso de Medellín, una grabación destapó la olla podrida.

Hasta ese momento, todos los intentos por atajar la corrupción habían sido en vano. Algunos fiscales de Medellín les escribieron una carta a congresistas para pedirles que intercedieran para el cambio del director seccional de Fiscalías, Guillermo León Valencia Cossio. El propio alcalde de la ciudad, Alonso Salazar, le había advertido al presidente Álvaro Uribe, hace más de tres meses, a través de su asesor José Obdulio Gaviria, de las serias sospechas que tenían de infiltración en la Fiscalía y la Policía.

Pero, en últimas, lo único que sirvió fue que una fiscal de la unidad antinarcóticos decidiera por su cuenta, el pasado 5 de agosto, enviar un expediente a la Corte Suprema para que investigaran al fiscal Valencia Cossio –hermano del hoy Ministro de Interior y de Justicia– y eso permitió que las grabaciones terminaran filtrándose a los medios.
El escándalo es de grandes proporciones. Se está investigando si tres personas con cargos estratégicos de la ciudad –el jefe de los fiscales, el director de los policías y Felipe Sierra, un empresario de la elite antioqueña que manejaba más de 1.200 vigilantes privados– estaban haciéndole favores a la mafia. En concreto al jefe paramilitar ‘Don Mario’, que no se desmovilizó y es considerado el gran capo de Urabá.
En menos de cinco días un general de la Policía, Marco Antonio Pedreros, tuvo que presentar su renuncia, y otro, Jesús Antonio Gómez Méndez, quedó salpicado por ser mencionado en las grabaciones. Tuvo que renunciar Gustavo Villegas, el hombre que manejó por varios años el ‘ejemplar’ proceso de reinserción de los paramilitares en Medellín, al verse involucrado en la adjudicación de contratos a la firma de Felipe Sierra. Victoria Eugenia Restrepo, encargada de la erradicación manual de coca en zonas donde funciona la red criminal de ‘Don Mario’, tuvo que salir a explicar por qué le había dado un contrato a un hermano del delincuente. Y como si fuera poco, el viernes se supo que fue detenido en Urabá el segundo de ‘Don Mario’ en un carro adscrito al Ministerio de Interior, que estaba al servicio del DAS y era utilizado para escoltar a un sindicalista.

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¿Qué daños causó la supuesta infiltración en Medellín? Son varios los indicios alarmantes. En cuanto a la Fiscalía, bajo la lupa están los procesos contra alias ‘McGiver’, jefe paramilitar del Magdalena Medio cuyo expediente terminó archivado, y del empresario Gustavo Upegui, asesinado en su finca de San Jerónimo, Antioquia, en 2006 y a quien nunca se le sindicó por sus estrechos vínculos con la temida Oficina de Envigado. Valencia Cossio también deberá explicar por qué nunca prosperaron casos de reconocidos delincuentes de Medellín como Daniel Rendón, alias ‘Danielito’; Carlos Mario Aguilar, alias ‘Rogelio’, y el recientemente asesinado Antonio López , alias ‘Job’.

En cuanto a la Policía, el general Pedreros, que presentó su renuncia la semana pasada –tras 31 años en la institución– luego de que aparecieron grabaciones de él con Sierra, estuvo hasta el 19 de junio al mando de la Policía de Medellín y luego el Presidente de la República le encomendó la misión de acabar con la banda de ‘Don Mario’ en Córdoba, Chocó y Antioquia. Sus resultados no son muy alentadores. Aunque el oficial afirmó que gracias a su gestión fueron capturados más de 200 integrantes de la banda de ‘Don Mario’ y se decomisaron más de 700 fusiles y 140.000 cartuchos de munición, la realidad es que en esos duros golpes poco tuvo que ver Pedreros y fueron en su mayoría planeados y ejecutados desde Bogotá.

Con tal desempeño de Policía y Fiscalía, a nadie le sorprendió que la orden de captura contra uno de los jefes de la Oficina de Envigado, Alirio Rendón, alias el ‘Cebollero’, llegara directamente desde Bogotá.
El caso de Juan Felipe Sierra le ha pegado también duro a otra institución sagrada de Antioquia: su dirigencia empresarial. Sierra es hijo del presidente de una caja de compensación y hermano de otro destacado ‘cacao’; gracias a su procedencia, tiene entrada a la Casa de Nariño y en las grabaciones aparece como el enlace de ‘Don Mario’ con los funcionarios del Estado. Su empresa Control Total empezó en 1993 con cinco guardas y un gerente, entre 2004 y 2007 tuvo contratos con el Estado por más de 1.285 millones de pesos y ahora tiene 1.200 empleados.

Curiosamente, esos contratos con el Estado tenían como fin ‘proteger’ a los jefes de la Corporación Democracia –asociación de los paramilitares desmovilizados– que así lo exigieron. Entre ellos estaba ‘Job’, recientemente asesinado. Y esos contratos fueron, entre otras razones, los que llevaron a renunciar a Gustavo Villegas, quien en el gabinete del alcalde Sergio Fajardo fue el abanderado de la desmovilización de las autodefensas de Medellín.

La defensa a ultranza que Villegas ha hecho de este proceso se convertía a veces en la negación de muchas denuncias contra desmovilizados que seguían en la ilegalidad. Tal vez los casos más emblemáticos son los de Guillermo González, alias ‘Memín’, y el de Antonio López, alias ‘Job’. Desde 2006 la Personería venía denunciando cómo los dos ex paramilitares eran pacifistas de día y ‘patrones’ que ordenan muertes y movimiento de armas y droga en las noches. Pero las denuncias no fueron escuchadas por las autoridades y quedaba la sensación de que el proceso debía seguir siendo un modelo nacional a cualquier precio.

Apenas este año, y por una fuerte presión del alcalde actual Alonso Salazar, quien se ha distanciado notablemente de los desmovilizados, se logró judicializar a alias ‘Memín’ y poner en evidencia que Antonio López –asesinado hace dos meses en la ciudad– no le estaba jugando limpio al proceso.

El destape, por lo que dicen conocedores del caso, apenas está empezando. Y si bien es doloroso para una ciudad cuyas instituciones pusieron una cuota de sacrificio alta durante la época del terrible Pablo Escobar, también es un síntoma de alivio que al fin la olla podrida se esté destapando.

Anónimo dijo...

¿Dónde está la bolita?
El gobierno de Álvaro Uribe ha demostrado una destreza sin igual para superar las crisis. ¿Cuál es el secreto?
Fecha: 08/30/2008 -1374
Menos de 24 horas. Ese fue el tiempo que se demoró el gobierno del presidente Álvaro Uribe en convertir un hecho escandaloso –la entrada nocturna al Palacio de Nariño de dos emisarios de un jefe paramilitar– en un punto a su favor en su encarnizada lucha contra la Corte Suprema de Justicia y la oposición política. De la noche a la mañana, los principales medios de comunicación dejaron de hablar del desmovilizado ‘Job’ en la Presidencia y más bien se pusieron a hablar de si hay o no un cartel de testigos promovido por la Corte Suprema, los liberales y el Polo. A las 48 horas, la discusión, ya no sólo en los medios sino en el Congreso, eran dos denuncias de Presidencia: que el senador Juan Fernando Cristo debería explicarle al país sobre unos cheques de la campaña al Congreso de 1991 y que el ex presidente César Gaviria no tenía autoridad moral para criticar al gobierno porque presuntamente se había aliado con los ‘Pepes’ para derrotar a Pablo Escobar. Y ya el jueves –apenas 72 horas después– el tema había pasado a otro plano: a la necesidad de bajarles la temperatura a las declaraciones.

Así, en un dos por tres, Palacio cambió los términos del debate. Y con creces: una encuesta que contrató CM& el pasado martes por la noche les preguntó a los colombianos a quién apoyaban en la pelea entre el Presidente y la Corte; Uribe, obviamente, barrió con más del 70 por ciento.

En sus seis años en el poder, el Presidente una y otra vez ha logrado salir avante de las crisis con el uso efectivo de la táctica milenaria de las cortinas de humo. Todos los gobernantes y políticos de aquí a Cafarnaum lo han intentado. Desde Ernesto Samper, que prometía canales interocéanicos y Congresos unicamerales en medio del proceso 8.000, hasta Ronald Reagan, quien ordenó la invasión de la pequeña isla caribeña de Granada poco después de que un camión bomba mató a más 200 marines en Líbano en 1983. A Samper no le funcionó; a Reagan, sí. ¿Y a Uribe? Casi siempre.

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La estrategia del gobierno se basa en un pilar fundamental: la inmensa popularidad del Presidente. Por eso, ante cualquier situación adversa para el gobierno, es Álvaro Uribe quien le pone el pecho a la tempestad. Es una práctica inusual para un gobernante. Normalmente son los subalternos, y no el Presidente, quienes soportan los huracanes, y muchos se queman en el proceso. Son descartados como cualquier fusible. No ocurre así con Uribe, como quedó demostrado con el último incidente en la Casa de Nariño, donde el Presidente defendió a capa y espada a su secretario jurídico y a su jefe de prensa.

Uribe es un fiel creyente de que la mejor defensa es el ataque. Y ese es el segundo pilar con el cual el gobierno maneja las crisis. El Presidente, como punta de lanza, embiste contra sus críticos de frente y sin piedad. A veces, incluso, dispara a diestra y siniestra como una metralleta, y deja heridos colaterales. Así pasó con el senador Juan Fernando Cristo la semana pasada, quien tuvo que defenderse de unos hechos de hace más de 15 años. Nadie sabe por qué el Presidente lo atacó en estos momentos, si el político nada tenía que ver con el escándalo sobre la visita a Palacio de dos enviados del paramilitar ‘Don Berna’. No importa, lo importante era desviar la atención.

El tercer corolario es un apéndice del anterior: repetir, repetir y repetir las acusaciones hasta la saciedad. En la Colombia de hoy, es imposible ignorar lo que dice el Presidente. Siempre será noticia. Uribe es la mayor celebridad del país. Muy rápidamente, las declaraciones estratégicas del jefe de Estado cambian la agenda y le permiten sortear los escándalos poniendo el foco de atención de los colombianos en otros temas. Esto, claro, con la caja de resonancia de los medios de comunicación.

Aunque los arrebatos de furia del Presidente generan alarma en algunos sectores de opinión, mientras la estrategia de poner a todos a seguir la bolita siga siendo tan exitosa, es difícil que haya cambios en la manera de hacer política en la Casa de Nariño. Al fin y al cabo, encuesta tras encuesta, Uribe siempre ha demostrado que es un gran líder. Y la primera virtud de un líder es saber interpretar la sicología colectiva de las masas.

Anónimo dijo...

“El único que no se puede enloquecer es el director del manicomio"
Dijo Horacio Serpa, gobernador de Santander, al opinar sobre las últimas salidas del presidente Álvaro Uribe
Fecha: 08/30/2008 -1374

Anónimo dijo...

El coletazo
La rueda de prensa del presidente Uribe sobre la visita a Palacio de dos emisarios del jefe paramilitar ‘Don Berna’ dejó más preguntas que respuestas.
Fecha: 08/30/2008 -1374
El lunes pasado el presidente Álvaro Uribe estaba cargado de tigre. Las revelaciones de SEMANA de visitas de dos emisarios del jefe paramilitar ‘Don Berna’ al Palacio de Nariño habían generado duras reacciones, en especial del presidente de la Corte Suprema, Francisco Ricaurte. Cuando el magistrado denunció el ‘complot para’ en todas las emisoras radiales de la mañana, Uribe decidió tomar el toro por los cachos. Convocó una rueda de prensa para justificar la visita de Diego Álvarez, el abogado de ‘Don Berna’, y del ex paramilitar desmovilizado Antonio López, ‘Job’, en la oficina de su secretario jurídico, Edmundo Del Castillo, en abril de este año.

Sin embargo, en su airada intervención de casi una hora, el Presidente terminó por generar nuevos interrogantes (ver recuadros) y dejar al descubierto su inmensa desconfianza en la Corte. En más de una ocasión, explicó que sus funcionarios recibieron a los emisarios de los paramilitares, quienes decían tener pruebas de una conspiración de los magistrados contra el gobierno, porque tenían “responsabilidades de orden público”. Y que escuchar a informantes “ha ayudado mucho a que avance nuestra política de orden público”. ¿La Corte Suprema es un riesgo de orden público?

Como Pedro por su casa

Presidente Uribe: “No desautoricé la reunión sobre la cual me informaron y después autoricé que los oyeran. ¿Por qué entraron por un sótano de garaje? Le dijeron al doctor Edmundo (Del Castillo) que traían un material delicado, que tenían que entrar en su carro. Él lo autorizó. Esa entrada no es clandestina. Primero, queda registrada por dos meses en las cámaras de la Presidencia. Y segundo, la oficina de Seguridad de la Presidencia tiene unos libros donde registra esas entradas. Quedaron registrados”.

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En realidad, eso no es exacto. El nombre de Antonio López, alias ‘Job’, desmovilizado paramilitar, (foto) no aparece en los libros de registro. Ni entrando ni saliendo, como queda demostrado en los documentos que presentó la misma Presidencia a la prensa. Sólo se menciona el ingreso del vehículo de Diego Álvarez,(foto) el abogado del ex jefe paramilitar ‘Don Berna’. Curiosamente, ni a Álvarez ni a ‘Job’ les anotaron el número de la cédula, un requisito casi automático en despachos oficiales y obligatorio para entrar a Palacio por la puerta principal. Como lo hace la mayoría de los ministros y los congresistas, entre otros.

¿Le mintieron al Presidente?

Presidente Uribe: “Mire, van varias semanas y el DAS no ha terminado la trascripción. Ustedes saben que estas reuniones son delicadas y el gobierno tiene que ser cuidadoso en escuchar. ¿Y qué íbamos a contar nosotros de este caso de estos señores que vinieron, el abogado y el otro señor ‘Job’ (Antonio López), si apenas se están haciendo las transcripciones...? Además, el doctor Edmundo finalmente le remitió esa información al DAS, para que el DAS haga la transcripción. La señora Directora del DAS (María del Pilar Hurtado) me ha dado la siguiente información hace unos minutos: que ellos no han terminado la transcripción, que es un material complejo –en muchos trayectos bastante inaudible– y que lo único que les aparece importante, hasta ahora, es que un señor llamado Henry Anaya, según esa información, entraba y hacía trámites en la Corte Suprema. Tema del cual debería ocuparse la Corte...”

‘Job’ y el abogado de ‘Don Berna’ entregaron los videos y las grabaciones a los funcionarios de Casa de Nariño el 23 de abril. Pocos días más tarde, la transcripción de ese material fue entregada al secretario jurídico de Palacio, Edmundo del Castillo, como le dijo él a SEMANA el viernes 22 de agosto. Según Del Castillo, y a diferencia de lo que dijo el Presidente, él entregó las grabaciones al jefe de seguridad de Palacio, general Flavio Buitrago. Del Castillo dijo que había leído las transcripciones y que no había encontrado nada de importancia en ellas. Así, no es cierto que el DAS tuviera las grabaciones desde un comienzo.

La llamada

Presidente Uribe: “Ayer, ayer recibí una llamada, no hablaban, me mandaron un mensaje en el que me dicen: ‘¿Tenemos garantías para dar una información?’. Inmediatamente llamé al general Buitrago: ‘Mi General, acaba de llegar este mensaje de este teléfono’. La señora le dijo: ‘Mire, yo soy la mujer de Antonio López (alias ‘Job’) y necesito dar una información’. Y colgó. Sería muy bueno, si es verdad que es la señora de Antonio López (alias ‘Job’) y que tiene una información que dar, que la dé. Aquí se la recibimos en la Presidencia o se la recibirán en el CTI o en la Corte Suprema (de Justicia). Es que nosotros tenemos responsabilidades de orden público”.

Sorprende que, como lo dijo públicamente el Presidente, cualquier persona llame directamente al teléfono del Jefe de Estado y mucho más la supuesta mujer de un delincuente. De otro lado, SEMANA habló con la segunda esposa de Antonio López, alias ‘Job’, con quien vivía desde hace más de tres años, y negó enfáticamente haber llamado a Uribe. ¿Quién llamó entonces al mandatario a ofrecer información?

Fugitivos en la Casa de Nariño

Presidente Uribe: “Es de anotar que la Presidencia de la República es muy cuidadosa. Es tan abierta para que la gente entre, como cuidadosa para cuando vayan a entrar personas que tengan orden de captura, aquí se les capture. El general (Flavio Buitrago) nos estaba informando ahora cómo han sido capturadas más de 80 personas en los alrededores de la Presidencia y hay 14 casos de personas que han sido capturadas al entrar a la Presidencia, porque en el momento de entrar a la Presidencia ha aparecido que tienen orden de captura”.

No es usual que 14 prófugos de la justicia sean detenidos de visita en el Palacio de Nariño. Llama la atención que esos fugitivos consideraran la sede presidencial como un lugar que puedan visitar cuando son perseguidos por la justicia. Y queda un interrogante aun mayor: ¿con quién tenían cita estos criminales? En sus declaraciones, Uribe dijo que ‘Job’, quien según agencias del Estado seguía delinquiendo, no fue arrestado porque no tenía orden de captura. Pero si su nombre no fue registrado y chequeado por el sistema de seguridad de Palacio, ¿cómo sabían que no era buscado por las autoridades?

La filtración

Presidente Uribe: “¿Por qué no lo hizo? Porque el doctor Edmundo me dijo lo siguiente: Que encontraba esa información irrelevante. Entonces, qué íbamos nosotros a hacer una denuncia, si no encontrábamos una información importante.

Él es jurista. Tiene el criterio y la información para saber cuándo hay que remitir en denuncia una información y cuándo esa información no tiene esa importancia.

Porque las pruebas que trajeron, revisadas hasta ahora, no guardan proporción con la afirmación que ellos hicieron. Entonces, al gobierno no le parece responsable hacer un escándalo que afecte más las relaciones entre las instituciones, por una afirmación, cuando esa afirmación no tiene correspondencia con la prueba que han traído las personas que han hecho la afirmación.

Si, como lo dijo el Presidente, la información era “irrelevante”, y al gobierno no le parecía responsable “hacer un escándalo”, ¿cuál fue la intención hace dos meses de filtrar a un medio de comunicación transcripciones y las grabaciones? No menos curioso resulta el hecho de que, a pesar de que las grabaciones tienen pedazos inaudibles, las transcripciones hechas en el Palacio de Nariño tienen apartes que no están en los audios. Las transcripciones que Palacio filtró a la prensa tienen amplios fragmentos contra la Corte que no están en las grabaciones.

Anónimo dijo...

Fiesta de sangre
En El Salado fueron asesinadas 66 personas, entre hombres mujeres y niños. SEMANA reconstruye cómo se planeó y ejecutó la peor masacre cometida por los paramilitares. Por Marta Ruiz.
Fecha: 08/30/2008 -1374
Con una pistola en la mano, y un puñal en la otra, el ‘Gallo’ buscaba casa por casa a la mujer que él creía era la novia de ‘Martín Caballero’, el jefe del Frente 37 de las Farc. El paramilitar costeño, gritón y vulgar, recorrió las calles de El Salado, un pueblo remoto incrustado en los Montes de María, dando patadas a las puertas y amenazando con sus armas a todas las muchachas que se encontraba a su paso. Hasta que encontró a Nayibis Contreras. Ella apenas sobrepasaba los 16 años. Tenía el pelo negro y largo, y aterrada intentaba esconderse en su casa. En el pueblo se rumoraba que sostenía amores con Camacho, uno de los jefes guerrilleros de la zona que habían hecho de El Salado un lugar de aprovisionamiento y descanso, pero también una retaguardia para el robo de ganado, el secuestro y las emboscadas a los militares.

Cuando la tuvo al frente, el ‘Gallo’ enredó su larga cabellera en su brazo y la arrastró sin piedad por las polvorientas calles del pueblo. Dando tumbos entre las piedras, la llevó hasta la cancha de fútbol donde se agolpaba una multitud de campesinos, convertidos a la fuerza en público de la carnicería humana que se avecinaba.

Finalizaba la mañana del 18 de febrero de 2000, y un sol inclemente caía perpendicular sobre la plaza. En el piso yacía el cuerpo aún tibio de Luis Pablo Redondo, un maestro al que habían torturado y asesinado cruelmente. Lo hicieron frente a un centenar de pobladores que miraban estupefactos el espectáculo. Para empezar le quitaron las orejas con un cuchillo. Luego, lo apuñalaron decenas de veces entre las costillas y el vientre. Aún vivo, le pusieron una bolsa negra en la cabeza. Los gritos del atormentado se confundían con pequeños quejidos del público horrorizado. La voz del hombre se fue apagando y luego un tiro de fusil lo dejó todo en silencio. Ni siquiera los perros ladraron. El eco del disparo se sintió en todo el pueblo. La matanza había empezado. Y ahora Nayibis, apaleada en todo el cuerpo, estaba en el cadalso, atada al único árbol que le da sombra a la plaza, mirando de frente, con ojos despavoridos, la iglesia de la que hasta Dios había huido.

Los habitantes de El Carmen de Bolívar que tenían familiares o amigos en El Salado esperaron durante cuatro días las noticias sobre la suerte que habían corrido. Pero las autoridades sólo ingresaron a la zona cuando ya no había nada que hacer
La gente enterró a sus muertos casi una semana después de la masacre
Uber Bánquez, o ‘Juancho Dique’ ha contado detalles escabrosos sobre la masacre de El Salado, durante sus versiones libres en Justicia y Paz
La Fiscalía exhumó muchas de las fosas para establecer detalles de la matanza. Hoy se sabe que no fueron 38 sino 66 las personas asesinadas por los paramilitares
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Algo va a pasar en este pueblo

Los saladeños presentían que algo terrible iba a ocurrir. En los últimos meses había señales de muerte por todos lados. Pero una década atrás, nadie habría imaginado este terrible desenlace. El Salado era un corregimiento de Carmen de Bolívar, ubicado a 18 kilómetros de la cabecera municipal, por una trocha que con frecuencia se convertía en lodazal. Aun así, era una tierra promisoria, con 5.000 habitantes urbanos y otro tanto en las veredas, que soñaba crecer un poco más para alcanzar la anhelada categoría de municipio, lo que significaría más inversión pública. El Salado, además, se había convertido en una especie de oasis agrario, rodeado de arroyos y cerros verdes, en medio de una geografía adusta y desértica y de la inmensa pobreza de los Montes de María, que atraviesan Bolívar y Sucre. Tenía un centro médico envidiable, con enfermera, odontólogo y hasta ambulancia; varias escuelas y un colegio donde los muchachos estudiaban hasta noveno grado; dos concejales y hasta estación de Policía. Todos tenían su pedazo de tierra, en promedio de 40 hectáreas, donde se cultivaba tabaco en grandes cantidades, maíz, ñame y yuca.

Los hombres sembraban, recogían y secaban el tabaco, mientras las mujeres, contratadas por dos grandes empresas –Espinoza y Tayrona–, lo seleccionaban, prensaban y empacaban; lo que le dio una incipiente cultura fabril al pueblo.

Edita Garrido, una delgada mujer que pasa los 40 años, de ojos negros vivaces y una sonrisa a la que le asoman unos cuantos dientes, recuerda estas épocas como las mejores de su vida: “Todos los días estábamos allá hasta las 4 de la tarde. Éramos 80, tal vez 100. En medio del trabajo nos reíamos con los cuentos de Julia Gómez, una compañera que nos entretenía tanto, que varias veces la echaron, pero tenían que volver a llamarla, porque el trabajo no era lo mismo sin ella”. Edita dice que no se conocía el hambre y que la abundancia era tal, que el rico del pueblo, Don Eloy Cohen, mataba una vaca día de por medio y vendía hasta el cuero. La gente tenía dinero para comprar lo básico, y aun más.

La prosperidad había hecho que la guerrilla pusiera sus ojos en El Salado. Los frentes 35 y 37 de las Farc hostigaban con frecuencia a la decena de policías que mal armados intentaban defenderse, hasta que un día vino un helicóptero y se llevó para siempre a los agentes. Así, El Salado quedó expuesto a su suerte y a las Farc. Los saladeños probaron el amargo sabor de la violencia guerrillera, que ya se había extendido por todo el país y que incluso tenía acorralados a muchos pueblos.

Empezaron las extorsiones a los campesinos más pudientes. Santander Cohen –hijo del patriarca Eloy Cohen– se negó a pagarles y de inmediato se convirtió en objetivo militar. Cohen tenía una estrecha amistad con el teniente coronel Alfredo Persán Barnes, comandante de un Batallón de la Infantería de Marina, y recurrió a él en 1995, cuando sintió que estaba acorralado en el pueblo y que la guerrilla definitivamente lo mataría. El coronel Persand entró a El Salado a rescatarlo, pero cuando salía, a sólo unos minutos del pueblo, fue emboscado por los insurgentes. Murieron Cohen y Persand, el teniente Tony Pastrana y 27 infantes de Marina. Uno de los mayores reveses de los que tenga memoria la Armada. Esa acción dejó una marca indeleble en El Salado. En adelante, este sería considerado un pueblo guerrillero, incriminado por no haber advertido a los militares la cruenta trampa que había tendido el jefe guerrillero ‘Martín Caballero’. El ataque también fracturó la vida comunitaria. Mientras algunas personas mantenían trato cotidiano con los milicianos de las Farc que permanecían en el pueblo, otras empezaban a sentirse agobiadas por los secuestros, las vacunas y las injusticias que cometían los guerrilleros.

Pasó poco tiempo antes de que ocurriera la primera masacre. En 1997 un grupo armado, enviado al parecer por ganaderos de la zona, con lista en mano, asesinó a cinco personas, entre ellas a la maestra del pueblo. En cuestión de horas El Salado se había convertido en un pueblo fantasma. Absolutamente todas las familias salieron desplazadas, con sus trastos y sus animales, a la espera de garantías para regresar. A los tres meses, la Armada se instaló por unas semanas en el pueblo y poco a poco las familias retornaron. Para entonces, El Salado quedó reducido a la mitad de lo que era. La guerra había traído consigo la pobreza. Las tabacaleras se fueron y las incipientes exploraciones de petróleo y gas fueron suspendidas.

La tensión se hizo más envolvente a finales de 1999, cuando los campesinos que trabajaban El Salado y sus alrededores vieron cómo las Farc arreaban unas 400 reses con la marca inconfundible de Enilse López, una poderosa empresaria del chance que para entonces ya era temida por todos en Magangué, ciudad a orillas del río Magdalena, que quedaba justamente a espaldas de El Salado. La ‘Gata’, como la conocían todos, se movía como pez en el agua entre los políticos de Sucre y Bolívar. Cuando su ganado desapareció de la finca Las Yeguas, Policía y militares emprendieron la inútil búsqueda. El ganado había pasado por El Salado, y de allí desapareció. La Policía pensaba que las Farc lo habían repartido entre los campesinos en lotes de cinco o seis reses, y compartido ganancia con ellos.

En diciembre de ese año, un helicóptero desconocido sobrevoló el pueblo y lanzó unos panfletos en los que decía: “Cómanse las gallinas y los carneros y gocen todo lo que puedan este año porque no van a disfrutar más”. Y en enero, un campero fue detenido en la carretera, y asesinados sus cuatro ocupantes.

Delcy Méndez, quien llevaba más de una década como enfermera de El Salado, pensó que no aguantaba más cuando recibió una llamada de una amiga de Cartagena quien le advirtió: “Salte de El Salado porque algo va a pasar”. Entonces cogió su ropa y, sin pensarlo dos veces, se fue para Carmen de Bolívar. Como en un cuento de García Márquez, ella dice: “No sabíamos qué iba a pasar, pero sabíamos que algo estaba por suceder”.

La tenaza

A principios de febrero ‘Juancho Dique’, el jefe de sicarios de los paramilitares en Sucre, recibió una llamada de Rodrigo Mercado Peluffo, ‘Cadena’, su jefe, ya para ese momento el hombre más temido en las sabanas y el golfo de Morrosquillo. ‘Cadena’ le ordenó a ‘Juancho Dique’ que reuniera unos 60 hombres en la finca El Palmar de San Onofre, a unos pocos minutos del mar Caribe. ‘Juancho Dique’ supo desde ese momento que se trataba de algo grande, un combate masivo con la guerrilla, o una masacre.

‘Dique’ había nacido en 1971 en Córdoba, en una familia campesina supremamente pobre. Siendo muy joven empezó a rebuscarse la vida como minero, hasta que ingresó al Ejército. De allí había salido en 1996 para vincularse de tiempo completo a una Cooperativa de Seguridad –Convivir– que habían fundado los ganaderos de Sucre con apoyo de la Primera Brigada de Infantería de Marina, apostada en Corozal, y cuyo jefe era ‘Cadena’, un ex informante de los militares.

Según cuenta el propio ‘Dique’, en 1997, cuando las Convivir fueron prácticamente ilegalizadas, ‘Cadena’ y sus hombres se apoderaron de San Onofre. Se habían convertido en una estructura paramilitar que recibía órdenes de Carlos Castaño y Salvatore Mancuso, que mantenía fluidas relaciones con militares, policías, ganaderos y políticos, y que estaba haciendo del narcotráfico por el Golfo de Morrosquillo el negocio más jugoso de la región.

‘Juancho Dique’ era el jefe militar de ‘Cadena’, por eso era el comisionado para la misión que habían ordenado Castaño, Mancuso y ‘Jorge 40’: entrarían a El Salado a desterrar a la guerrilla y todos los pobladores, y dejarían instalado allí un grupo de los paramilitares.

La noche del 15 de febrero salieron de San Onofre en dos camiones por la carretera principal que conduce a Cartagena, y en la madrugada se encontraron cerca de Carmen de Bolívar con otros dos grupos de paramilitares, todos estrictamente uniformados, con armas automáticas, granadas de fragmentación en las cananas y munición de sobra en las charreteras. Uno de los grupos venía de Magdalena, enviado por ‘Jorge 40’, y estaba bajo órdenes de un paramilitar llamado ‘Amaury’. El otro grupo de paramilitares venía de Córdoba, al mando de 5-7. El jefe de toda la operación era un antioqueño conocido como ‘H2’ o John Henao, cuñado de Castaño, cuya principal misión, una vez ingresaran a El Salado, era recoger todo el ganado que encontraran, atravesar el río Magdalena y dejarlo, seguramente, en las sabanas de ese departamento.

Una vez reunidos los tres grupos, planearon la entrada por sitios diferentes. Un grupo entraría a El Salado por la carretera principal de El Carmen. Otro haría el ingreso por Ovejas, siguiendo la vía Flor del Monte y Canutalito, y el último llegaría por un sitio conocido como La Reforestación. En total, unos 300 hombres, guiados por cinco desertores. “Según entiendo, se habían entregado a la Infantería de Marina, y de ahí se los entregaron a ‘Cadena’”, asegura ‘Dique’.

Los camiones fueron abandonados en las carreteras grandes. El recorrido hasta El Salado, según el plan trazado, se haría a pie por los caminos veredales. De esa manera irían recogiendo el ganado y matando a quienes encontraran a su paso. La orden era entrar sin piedad y hacer una tenaza sobre el pueblo. En cuestión de pocas horas, el grupo de paramilitares que iba bajo órdenes de ‘Juancho Dique’ y ‘Cadena’ había matado a 19 campesinos, casi todos ahorcados con sogas, o degollados con cuchillos, para que el ruido de los fusiles no alertara a los vecinos. ‘Cadena’ se ubicó en una finca conocida como La 18, y allí instaló una especie de hospital de campaña y de abastecimiento de armas y víveres que le traerían por helicóptero Mancuso y ‘Jorge 40’.

Amaury había entrado por la vía principal, dejando tras de sí una estela de terror y muerte. En la mañana del 16 de febrero, los paramilitares detuvieron en la carretera a uno de los camperos que cada día hacían el viaje entre El Salado y Carmen de Bolívar. En el carro iban, entre otros, Edith Cárdenas, una mujer líder y reconocida por todos en El Salado. Según testimonio dado días después por María Cabrera, promotora de salud que también iba en el carro, los paramilitares miraron los hombros de Edith y los vieron marcados y asumieron que era una señal inequívoca de que la mujer cargaba morral, y que era guerrillera. En realidad, eran las marcas del uso de camisetas escotadas, para lidiar el calor de la zona. “¡Habla Edith, habla. No te quedes callada!”, le gritaba María, pero Edith no pudo hablar del miedo. La mataron. A ella y a los demás. Sólo María y otro pasajero pudieron escapar por los rastrojos, corriendo desesperados para salvar sus vidas.

Para entonces ya las Farc se habían percatado de la incursión y habían salido hacia la carretera, a combatir con las autodefensas. Pero muy pronto se dieron cuenta de que los paramilitares eran muchos, tenían apoyo aéreo y que los estaban cercando.

Mientras tanto en el pueblo la inquietud crecía. Por una llamada telefónica alguien supo que el campero que salió de El Salado nunca había llegado a su destino en El Carmen. Luego empezaron a llegar campesinos que huían despavoridos de las veredas que los paramilitares estaban arrasando. Los habitantes de El Salado, llenos de pánico, se reunieron sin saber qué decisión tomar. Muchos emprendieron la huida sin pensarlo dos veces. Otros entendieron que el desplazamiento era inminente cuando vieron a los guerrilleros de las Farc corriendo en retirada. Habían perdido hombres, tenían varios heridos y estaban buscando refugio en el monte. Uno de ellos alcanzó a decirles a los habitantes de El Salado: “Corran, corran que vienen a acabar el pueblo”.

Teresa Castro y David Montes, una pareja que a pesar de los infortunios parece feliz, fueron de los primeros que emprendieron la retirada. “En el camino a Arenas nos reunimos en un caney de tabaco como unas 100 personas. Los niños lloraban de hambre y sed. Queríamos devolvernos, pero cuando oímos los tiros y supimos que estaban matando a la gente en los caminos, nos tiramos al monte. Duramos dos días caminando sin nada que comer. Me desmayé y les pedí a los demás que siguieran. Pero no me dejaron, y al fin pudimos salir”, cuenta Teresa.

El camino fue tan tortuoso, que Helen Margarita Arrieta, una niña de apenas 6 años, murió deshidratada mientras le imploraba a una vecina que le diera agua. Pero en esas tierras no había ni una gota de líquido. Sólo el inclemente calor de la Costa.

Por temor a morir de hambre y de sed muchos regresaron al amanecer del 17 de febrero. Unos a empacar sus enseres y salir definitivamente. Otros, apegados del viejo proverbio de que quien nada debe, nada teme. Una de las que regresaron fue Leticia1. “Habíamos dormido en el monte y mis hijas suplicaban por comida, así que volvimos, después de que el lechero nos dijo que en El Salado no habían entrado los paras”, recuerda.

En medio de la zozobra por los disparos que se oían a lo lejos, pasaron las aproximadamente 200 personas que aún quedaban en el pueblo ese jueves 17 de febrero. La aparente calma se vino a romper el viernes a las 9 de la mañana, cuando de repente vieron el pueblo lleno de hombres armados. No hubo tiempo de huir. “Estamos en El Salado ¡no joda!. Salgan, partida de guerrilleros, que todo el mundo se muere hoy”, gritó uno de los paramilitares, y Leticia, que estaba en el lavadero, empezó a llorar porque desde ese momento supo que la tragedia tan anunciada ya era inevitable. La muerte se cernía sobre El Salado.

Orgía de sangre

“Cuando llegamos a El Salado mandamos a recoger la gente y la reunimos en la plaza, junto a la iglesia. Los desertores señalaban a los guerrilleros y los íbamos ejecutando”, dice sin sombra de conmoción ‘Juancho Dique’. “Llegaron tumbando puertas”, recuerda Leticia, con voz temblorosa. A empellones, el ‘Gallo’ la sacó a ella y a su familia del rancho donde vivía. Una vez en el atrio de la capilla, vio con estupor que su hijo estaba ya en el grupo seleccionado por los paramilitares. Con lágrimas en los ojos, y sacando valor de donde no tenía, les gritó a sus verdugos: “conduélanse de esa alma”, y señaló al muchacho. Por alguna razón que aún no entiende, su hijo salió ileso. Del cuerpo, pero no del alma, pues todavía no se recupera de todo lo que vio esa tarde.

Las súplicas de Leticia se vieron interrumpidas por el espectáculo de Nayibis, arrastrada por la calle principal del pueblo. “La guindaron de un árbol y con las bayonetas de los fusiles la degollaron”, reconoce el paramilitar ‘Dique’ en su versión libre.

Mientras tanto, un helicóptero que volaba bajito ametrallaba las casas del pueblo. En una de ellas murió destrozado por una bala Libardo Trejos, quien se escondía junto a varios vecinos, y cuya sangre bañó durante todo el día a una niña de 5 años, que desde ese día no ha vuelto a hablar ni se ha recuperado del trauma.

Las víctimas, según testimonios de los sobrevivientes recogidos por SEMANA, fueron elegidas al azar. Algunos porque fueron señalados por los desertores de las Farc. Otros, como Francisca Cabrera, porque tenían mucho miedo. Otros sin explicación, como Ever Urueta, que sufría de retraso mental y fue torturado sin piedad para que supuestamente confesara que pertenecía a las Farc.

Las muertes se producían cada media hora. La gente estaba bajo el sol inclemente, de pie, viendo cómo se llenaba de cadáveres la plaza, y como los paramilitares festejaban su ‘hazaña’. Los paramilitares sacaron los tambores, las gaitas y los acordeones, y con cada muerto, hacían un toque. Era un ambiente de corraleja, donde las fieras tenían la ventaja y las víctimas estaban indefensas.

Los paramilitares recién reclutados pedían a sus superiores que les permitieran disparar, como si fuera un privilegio. “Ellos me decían: ‘deme la oportunidad, quiero darle de baja a una persona...’”, entonces yo se la daba, contó ‘Juancho Dique’.

Como si fuera poco, violaron a una mujer varios hombres en fila. Se ensañaron en las mujeres. A algunas de ellas les metieron los alambres donde se seca el tabaco por la vagina. A todas las insultaron diciéndoles que eran las amantes de los guerrilleros.

Mientras ‘Dique’, el ‘Tigre’, el ‘Gallo’ y el resto de los paramilitares se regodeaban en la humillación y el castigo a la gente, el comandante de la operación, ‘H2’, consumaba la tarea principal que se le había encargado. Tenía casi mil cabezas de ganado recogidas y empezó la marcha con ellas, guiado por el administrador de la finca Las Yeguas, de donde habían sido robadas las reses de la ‘Gata”.

Al caer la noche, en la cancha yacían 18 cadáveres. El sol inflamó los cuerpos muy pronto y los cerdos, atraídos por la sangre, empezaron a devorarlos. Cuando los paramilitares dieron la orden de irse a dormir a las casas, muchos encontraron a sus familiares muertos en las calles o en los mismos ranchos. El número de víctimas ese día, sólo en la parte urbana de El Salado, ascendía a 38. Y en los alrededores ya llegaba a 28.

Esa noche nadie durmió, nadie comió, nadie bebió. Y nadie habló. El silencio sólo fue interrumpido por las cigarras, el viento que levantaba los techos y las voces de los paramilitares que patrullaron toda la noche. Lejos se oían de vez en cuando disparos y risas.

Al amanecer los paramilitares seguían allí. Parecía que la pesadilla nunca acabaría. Parecía que se hubiesen quedado para siempre. Entonces, mordiendo el polvo, la gente sacó mesas para poner sus muertos, abrieron la iglesia y arrumaron allí los cadáveres para salvarlos de los animales y del sol. Empezaron a cavar fosas en silencio, mientras los paras saquearon las tiendas y empezaron a beber y a bailar. Pasadas las 4 de la tarde se escucharon unos disparos al aire. Era la señal de la retirada. Empezaron a salir, borrachos, advirtiéndoles a los sobrevivientes que deberían irse y no regresar jamás.

A las 5 la gente pudo por fin llorar a sus muertos. Se abrazaban unos a los otros, gritando, revolcándose en el suelo de tristeza. Maldiciendo y pidiendo castigo. Los perros, que habían estado callados todo el tiempo, empezaron a aullar desesperados.

El desplazamiento empezó de inmediato. Atrás dejaban un pueblo herido de muerte. Élida Cabrera, que acababa de enterrar a su hermana, sólo atinó a pensar: “Colombia es un país corrupto. En cinco días no hubo nadie que nos ayudara”.

País corrupto

Una hora después de que los paramilitares abandonaron el pueblo llegó la Infantería de Marina. Ya eran las 6 de la tarde del sábado 19 de febrero. La incursión había empezado el martes. El miércoles, ya el Hospital del Carmen de Bolívar estaba atendiendo a los que habían huido por los montes. Todo el mundo sabía que estaban matando a la gente de El Salado. Menos las autoridades.

Ledys Ortega, una joven líder de El Salado que ahora actúa como inspectora de Policía, fue una de las que encendieron las alarmas. “El alcalde no nos escuchó. Por el contrario, cerraron la carretera y no dejaron pasar a nadie”. La troncal de la costa empezó a taponarse por las decenas de familiares que se agolpaban allí buscando desesperadamente entrar por sus propios medios a El Salado, y ver qué estaba pasando. La Cruz Roja, los noticieros de televisión, todos estaban allí. Pero nadie pudo pasar. Los militares simplemente dijeron que la carretera estaba minada. Y que no tenían helicópteros disponibles para una operación aérea.

El viernes 18 de febrero a las 8 de la noche, cuando ya la masacre estaba consumada y los paramilitares llevaban tres días cerrando su tenaza sobre El Salado, en la gobernación de Sucre se hizo por fin un consejo de seguridad, encabezado por el entonces coronel de la Armada Rodrigo Quiñones y el gobernador encargado, Humberto Vergara, reunión que bien puede pasar a los anales de la historia como la conjura de la infamia.

Según reposa en el acta, el primer punto tratado fue la información del DAS sobre el robo de 500 reses pertenecientes a Miguel Nule Amín y a la esposa del ganadero Joaquín García, en la zona rural de San Onofre. Tanto el gobernador, Eric Morris –hoy condenado por pertenecer a grupos paramilitares–, como el senador Álvaro García Romero –detenido y acusado de paramilitarismo y de la haber participado en la masacre de Macayepo– y el propio Nule Amín –aliado de los paramilitares– le habían pedido a la Armada, según testimonios de los oficiales, que movieran tropas para buscar un ganado que nunca se encontró y de cuyo hurto tampoco hubo denuncia formal. Hoy muchos de estos oficiales piensan que el robo nunca existió y que sólo fue una coartada para desviar la atención de los militares y la Policía.

En el tercer punto (en el acta falta el segundo) del consejo de seguridad se informa que el 16 de febrero, cuando empezaba la incursión a El Salado, la Policía vio un helicóptero Bell, azul y blanco artillado, cerca del río Magdalena y que por acción de la Armada y la Fuerza Aérea este fue inmovilizado, que los tripulantes se identificaron como miembros de las AUC y que luego incineraron el aparato. El helicóptero llevaba munición, y quienes lo piloteaban nunca fueron capturados. Hoy se sabe por testimonios de los desmovilizados que el piloto era Andrés Angarita, ex oficial de la aviación del Ejército, que llegó a tener un alto rango en las autodefensas, y que ya fue asesinado. El otro, según testimonios, era ‘Jorge 40’. Lo que nunca se ha sabido es por qué no fueron capturados, si es que el aparato fue inmovilizado, ni cómo lograron sobrevivir, si es que fue derribado, como dice la Armada.

Ese mismo miércoles 16 de febrero, cuando se empezaron a ver movimientos de paramilitares y cuando ya había en varios corregimientos cadáveres de campesinos degollados, la Policía había reportado estas muertes que, por sus características, eran propias de una masacre. Sin embargo, en el consejo de seguridad se advierte que “el número de levantamientos que hizo el CTI es de nueve y no se descarta que aparezcan más muertos producto del enfrentamiento entre las AUC y el 37 frente de las Farc”.

El consejo de seguridad se cierra con una conclusión demoledora: “Los delincuentes de las AUC emplearon en sus actos delictivos a guerrilleros de las Farc que los guiaron hasta los campamentos del Frente 37”... “La modalidad de realizar actos delictivos de civil por parte de los bandoleros de las Farc les permite confundirse con la población civil y pasar a ser campesinos en el momento de un enfrentamiento armado”...

Había evidencias de que estaban asesinando civiles y de que era una masacre escalofriante. Aun así, todas las autoridades allí reunidas prefirieron creer que se trataba de combates entre grupos armados. Basados en esta hipótesis –o cortina de humo–, no hicieron nada diferente a esperar. Teoría que nadie, excepto ellos, creyó. Por eso finalizan la reunión diciendo: “Los medios de comunicación, por su afán de tener la primicia, no manejan informaciones oficiales; por el contrario, multiplican el drama de las familias y desinforman a la opinión pública”.

En los precarios y manipulados procesos judiciales nunca se ha probado la complicidad de autoridades civiles y militares, o de ganaderos en esta matanza. En cambio sí hay muchos testimonios y documentos que demuestran que hubo complicidad, sobre todo en la retirada.

‘Juancho Dique’ narra así el repliegue: “Salimos en tres camiones como Pedro por su casa... ‘Cadena’ ya tenía todo arreglado”.
El 23 de febrero, cinco días después de la masacre, cuando ya todo el gobierno estaba en el ojo del huracán por la increíble negligencia con la que había actuado, la Armada reportó la captura de 11 paramilitares. Efectivamente se trataba del grupo que llevaba el ganado rumbo al Magdalena y que encabezaba el cuñado de Castaño, ‘H2’. Un año después, ‘H2’ se fugó de la cárcel Modelo, por la puerta principal y, desde entonces vivía al lado de Castaño, junto a quien fue asesinado en 2004.

No sobra decir que la justicia nunca encontró pruebas para vincular con la masacre a nadie que tuviera rango militar o poder político. Sólo ahora, cuando en las versiones libres de Mancuso, ‘Juancho Dique’ y el ‘Tigre’, y los testimonios aún temerosos de las víctimas, se empieza a conocer que en esta matanza convergieron intereses económicos de gamonales que veían amenazado su patrimonio por las acciones de las Farc, de narcotraficantes que querían controlar el territorio que unía el sur de Bolívar con el mar Caribe y que era clave para sus negocios, intereses de autoridades que querían derrotar a las Farc mediante la guerra sucia, y de políticos que ya tenían en curso un plan de control total de la Costa. Todo esto junto hizo posible esta barbarie sin límite.
Jairo Castillo, más conocido como ‘Pitirri’, el principal testigo de la para-política, aseguró en una declaración en la Corte Suprema de Justicia que la ‘Gata’ instó a Mancuso a recuperar su ganado. Pero aún no se ha investigado si el ex gobernador Eric Morris, el senador Álvaro García y el ganadero Miguel Nule Amín intentaron desviar a los organismos de seguridad. O si estos, sencillamente por complicidad o incapacidad, permitieron la masacre que castigaba a un pueblo que les era adverso y con el que tenían una deuda de sangre.

El frente 37 las Farc se mantuvo en la zona rural de El Salado hasta el año pasado cuando ‘Martín Caballero’ murió en combates con la Infantería de Marina. El balance final es que en El Salado y sus alrededores hubo 66 muertos. Las víctimas saben que más allá del ganado o de la disputa de territorio entre guerrilla y paramilitares, había intereses estratégicos de mucha gente sobre El Salado.

Acto de contrición

Hace pocos meses el coronel de la Infantería de Marina Rafael Colón, quien después de esta masacre combatió sin tregua a los paramilitares, y en especial al temible ‘Cadena’, pidió perdón públicamente por las omisiones que en el pasado hubiese cometido la Armada y que propiciaron esta masacre, y otras que ocurrieron antes y después. Pero este tímido acto de contrición fue desautorizado en pocas horas por sus superiores, que sintieron herido el honor militar. Aun así, su labor ha sido fundamental para que algunos pobladores retornen a este pueblo y a otros de los Montes de María, y que muchos de ellos vuelvan a confiar en las fuerzas militares.

A El Salado han retornado cerca de 400 familias que saben que su pueblo jamás volverá a ser lo que fue. Otro tanto de personas se han postulado como víctimas para ser reparadas y siguen de cerca las declaraciones de los paramilitares que cometieron los crímenes más atroces contra ellos. Pero las heridas son profundas y difíciles de curar.

La guerra en todo caso acabó con una comunidad que tenía en la tierra una promesa de progreso. Algo que seguramente podrán disfrutar otros. Pero no quienes nacieron y vivieron allí.

Desde el año pasado, una empresa de sísmica busca gas y petróleo en El Salado, según dicen los especialistas, con buenas perspectivas. La muerte de ‘Caballero’, la seguridad democrática y el retorno han revalorizado las tierras. Empresarios y ganaderos antioqueños ya han comprado más de 15.000 hectáreas para ganadería o biocombustible.

Curiosamente, un mes después de la masacre, en marzo del año 2000, en otro consejo de seguridad las autoridades locales reportan que la zona ha recobrado la calma. Y que había buenas noticias. Inversionistas estaban viendo en la región un gran potencial para sembrar palma de aceite. Cultivos que al parecer nunca llegaron.

Quizá tenga razón Eneida Narváez, líder representante de las víctimas de El Salado, quien en su silla de madera, con algunos manojos de tabaco secándose a sus espaldas, dice con toda convicción: “Todos los desplazamientos los hace la tierra”.

Anónimo dijo...

El tejido de Jesús
Un análisis grafológico comparativo encontró que la retractación de Villalba estaba escrita con la letra de ‘Chucho’ Sarria
Por Daniel Coronell
Fecha: 08/30/2008 -1374
Está identificada la persona que conecta a Jesús Amado Sarria, el viudo de la 'Monita retrechera', actualmente preso en la Cárcel Modelo, con un alto funcionario de Palacio. Se trata de María Victoria Millán Nieto, una abogada que dirige una ONG que adelanta trabajo social en varias cárceles y que, al mismo tiempo, es compañera del grupo de oración del secretario Jurídico de la Presidencia de la República, Edmundo del Castillo.

La relación no tendría nada de particular, si no fuera porque desde una de las cárceles, en las que María Victoria Millán adelanta su encomiable labor, salió una polémica carta dirigida al Presidente de la República.

El mensaje, firmado por el paramilitar preso Francisco Villalba, es una retractación de unos señalamientos (probablemente infundados) contra el Jefe de Estado y otro miembro de su familia. Lo curioso es que Villalba afirma que jamás quiso retractarse y denunció que la carta fue escrita por Jesús Amado Sarria, a quien María Victoria Millán llama su hijo espiritual.

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Un análisis grafológico comparativo encontró que la misiva estaba escrita con la letra de 'Chucho' Sarria.

Villalba asegura que firmó engañado el texto del 'Pastor Sarria' y que sólo comprendió su alcance cuando lo vio publicado en la televisión. Después de eso pidió ir a la Fiscalía para ratificarse en su versión inicial y desautorizar la carta.

Eso sería suficiente para mostrar lo que se puede mover detrás de algunos mensajes al Primer Mandatario, pero ahora resulta que 'Chucho' Sarria y el secretario jurídico de la Presidencia tienen una amiga en común.

María Victoria Millán, la compañera de plegarias del Secretario Jurídico, preside la Asociación Semillas de Esperanza, de la cual hace parte -entre otros- el capitán Silcerio Armando Torres, asesor de seguridad del director del Inpec. Gracias a su apostolado, y quizá también a sus contactos, María Victoria tiene acceso privilegiado a la cárcel Modelo.

Allí les enseña a tejer a los internos, que así se distraen y ganan algo para ayudar a sus familias. Entre los alumnos de María Victoria estuvo el paramilitar Francisco Villalba, quien afinaba sus destrezas en el crochet por los mismos días en que el presidente Uribe recibía la carta.

En contraste, María Victoria conocía a Jesús Amado Sarria desde antes de su más reciente temporada tras las rejas. Su relación proviene de su común credo religioso. Incluso, ella cuenta que le ayudó espiritualmente en su último matrimonio con Sofía Rendón.

María Victoria también reconoce que ha estado varias veces en la Casa de Nariño, siempre para visitar a su compañero de oraciones el doctor Edmundo del Castillo. Es enfática al negar que haya comentado con el Secretario Jurídico de la Presidencia cualquier tema relacionado con la cárcel.

Otra cosa recuerda Edmundo del Castillo. Según él, hace unos meses María Victoria Millán le dijo que Jesús Sarria tenía alguna información sobre un supuesto complot contra el Presidente. Del Castillo asegura que le respondió: "Si tiene algo, que lo mande".

Él dice que "no cree" que María Victoria haya sido la persona que llevó a Palacio la carta de Sarria firmada por Villalba. Piensa, más bien, que se la entregó el Secretario de Seguridad presidencial, pero tristemente no encuentra el documento de remisión que sí tienen otras cartas entregadas a él por la oficina de seguridad.

María Victoria asegura que "cualquiera pudo haber llevado el sobre a la Presidencia". La comunicación no tiene número de radicación ni sellos de correspondencia, luego alguien se la entregó en la mano a un funcionario.

Es urgente saber a través de quién llegó el sobre y si el gobierno sabía desde el comienzo que, en realidad, provenía de 'Chucho' Sarria. Entre otras cosas porque, hace unos días, la carta apócrifa de Villalba fue enviada por el Estado colombiano como prueba en un proceso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Anónimo dijo...

El roscograma
Si es cierto que el gobierno tenía información de que ‘Job’ seguía trabajando para la oficina de Envigado, ¿por qué aceptaron recibirlo en la casa de Nariño?
Por María Jimena Duzán
Fecha: 08/30/2008 -1374
¿Por qué cada vez que se destapa un escándalo como el de la fiscalía de Medellín, o que los medios revelan un nuevo montaje contra los magistrados de la Corte Suprema de Justicia que investigan la para-política, siempre aparece como informante del gobierno un desmovilizado que nunca se desprendió de la mafia paramilitar a pesar de haber sido amnistiado por este gobierno?

Esa sería una pregunta que tendría que habernos respondido el alto comisionado de paz, Luis Carlos Restrepo, esta semana, si su jefe no estuviera tan empecinado en aplicar el espejo retrovisor cada vez que lo salpica un escándalo, comenzando por el de la 'Casa de Nari'. Allí aparece el tal comandante 'Job', principal interlocutor de los desmovilizados ante la alcaldía de Sergio Fajardo. Para cuando este sujeto fue asesinado en Medellín, semanas después de su visita no registrada a la casa de Nari, ya desde enero de este año, el alcalde de Medellín, Alonso Salazar, y Frank Pearl, director del programa de reinserción en el nivel nacional, le habían hecho saber al gobierno de Uribe que este señor tenía un pie en la ilegalidad, que no era de fiar y que había en Medellín un recambio en las estructuras de la Oficina de Envigado que estaba disparando nuevamente los índices de homicidios de manera preocupante en la capital paisa. Viene entonces la pregunta: si es cierto que el gobierno tenía información de que el señor 'Job' seguía trabajando para la Oficina de Envigado, ¿por qué aceptaron recibirlo en la Casa de Nariño

¿Qué hacía el líder de los desmovilizados de Medellín involucrado en un montaje para perjudicar a la Corte Suprema de Justicia?

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Pero 'Job' no es el único desmovilizado que tuvo relación con la casa de Nari, según las grabaciones. Cuando 'Job' sale del Palacio hace una llamada a Rodrigo Zapata, quien aparentemente también habría tenido cercanía con miembros del círculo pretoriano del presidente Uribe. ¿Y quién es Rodrigo Zapata? Pues un desmovilizado bastante sui generis del Bloque Calima. Y digo sui generis porque no es un desmovilizado cualquiera, sino un propietario de extensas tierras en Urabá. Quienes lo conocen dicen que es un exitoso empresario palmicultor y que ahora anda en la lidia de ver si como desmovilizado puede ser beneficiario de un programa para la siembra de yuca que hasta ahora no ha podido coronar debido a que la oficina de Frank Pearl se ha negado a aceptar su propuesta, con el argumento de que los proyectos agrícolas son para beneficiar a los desmovilizados sin tierras, no a los desmovilizados terratenientes. (Bueno, y es que apenas ahora venimos a enterarnos de que entre los desmovilizados no sólo había combatientes rasos que nunca se desmovilizaron, sino terratenientes cercanos a los paras, como sucede con este señor Zapata y con Jasbún, el empresario bananero que se desmovilizó y que hoy está preso por sus vínculos con paras).

También hay desmovilizados en el escándalo del ex fiscal cuatrimotos. El 'Indio', el sujeto cuyo nombre fue borrado del organigrama de la Oficina de Envigado que se le entrega al presidente Uribe, vuelta hecha presuntamente por Valencia Cossio, es un desmovilizado que pertenece al roscograma de 'Don Mario' y que en las cintas aparece como jefe de Felipe Sierra, el hijo de papi de la oligarguía paisa que terminó formando parte de esa misma estructura delictiva. Y para que la curvatura del círculo quede hecha, hoy sabemos que el entonces director de la oficina de Paz y de Reinserción de la alcaldía, Gustavo Villegas, bajo la administración de Sergio Fajardo le concedió unos contratos a Sierra para manejar la seguridad de los desmovilizados, uno de los cuales terminó entrando por la trastienda de la casa de Nari a ofrecer información falsa sobre la Corte, que el gobierno después filtró. Pero aquí no termina todo. Quien ocupa hoy el cargo de director de la oficina de Paz y de Reinserción de Medellín y por ende ha sido el hombre encargado de lidiar con el tema de 'Job' y de los demás facilitadores que nunca se desmovilizaron es Jorge Gaviria, un hermano de José Obdulio Gaviria, el polémico asesor presidencial. Jorge pagó una condena por narcotráfico en una cárcel norteamericana hace mucho tiempo y desde entonces, me dicen mis fuentes, decidió dedicar su vida a reinsertar a los malevos. Puede que Jorge Gaviria sea el hombre indicado para estar al frente de los desmovilizados y que su nombramiento haya sido por méritos y no por pertenecer al roscograma de José Obdulio. Lo que no tiene presentación es que esos desmovilizados que maneja el hermano de José Obdulio anden entrando a la Casa de Nari como Pedro por su casa, armando complots para deslegitimar a la justicia convertidos en el ejército de informantes del Presidente.

Anónimo dijo...

escuchen bien malditos izquierdistas de mierda, como que ya han perdido la memorian o es que se les olvida quienes son los hp que queman buses, destruyen torres, toman pueblos enteros para dejalos en la ruina, vuelan oleuductos, secuestran sin compacion a quien sea, a ustedes malparidos es que proteje el estado, por malparidos como es que muchos soldados estan en sillas de ruedas, mientras hp como ustedes solo se sientan detras de un computador para criticar. acuerdesen que aca se combaten terroristas y las medidas que se han tomado aunque rigurosas han funcionado malparidos para que un paus lleno de guerrilleros jodiendole la vida al trbajador, si son bravos vayanse a echar plomo al monte para que tambien descansen al lado de los malpatidos que han jodido este pais por mas de 50 años. o es uqe quiere que pastrana vuelva. tan facil que es hablar mierda detras de una pantalla malparido como a usted no es el que va arriegar la vida para quen sus hijos vayan a estudiar y poderles dar un nievo pais. sea patriota o larguese de aca o mejor hagale un favor al pais desaparezca pwersonas como istedes son las que joden al que al menos tiene ideas para cambiar esta vaina, no se olvide que se combaten terroristas, y en el campo de batalla esos malparidos atacan con niños hasta de 12 años, eso si es un grupo de desadaptados, y el general rito hizo lo que debia hacer un patriota matar esos malparidos, asi evita mantenerlos en la carcel con los impuestos que todos pagamos lastima que exista gente asi en este pais parece si no fueran de aca